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Septiembre de 1970: el Superpuerto de Bilbao comienza a tomar forma

akalsuelme
26 jun
2 min de lectura

Durante muchos años, el puerto de Bilbao había sido el gran motor económico de Bizkaia. Sin embargo, a finales de la década de 1960 las dimensiones de los nuevos buques petroleros y mercantes hacían evidente que las instalaciones situadas en el interior de la ría comenzaban a quedarse pequeñas. La industria necesitaba un puerto más amplio, más profundo y abierto directamente al mar.


El 12 de septiembre de 1970, El Correo Español–El Pueblo Vasco publicó una noticia que marcó un antes y un después. El Consejo de Ministros acababa de autorizar el procedimiento para poner en marcha la construcción del futuro Superpuerto de Bilbao, una infraestructura llamada a convertirse en una de las mayores obras públicas realizadas hasta entonces en el litoral vizcaíno.


La decisión suponía el desarrollo práctico de un compromiso adquirido dos años antes. El Decreto de 14 de septiembre de 1968, que permitió la instalación de la refinería de Petronor en Somorrostro, ya contemplaba la necesidad de construir un gran espigón donde pudieran atracar petroleros de gran tonelaje. Aquella condición empezaba ahora a hacerse realidad mediante los acuerdos alcanzados entre el Estado y Petronor.


La primera fase del proyecto se valoraba en torno a 2.500 millones de pesetas. De esa cantidad, 2.100 millones serían aportados por Petronor, mientras que el Estado contribuiría con 400 millones, comprometiéndose además a completar la financiación si fuese necesario para finalizar las obras previstas. La magnitud de estas cifras refleja la enorme importancia estratégica que el proyecto tenía para el desarrollo económico de Bizkaia.


Aunque el acuerdo aprobado no significaba el comienzo inmediato de las obras, sí establecía el camino administrativo que debía seguirse. Según las previsiones recogidas en la prensa, los trabajos podrían licitarse a finales de 1970, adjudicarse durante los primeros meses de 1971 y comenzar ese mismo verano, una vez concluidos los trámites técnicos y las expropiaciones necesarias. El objetivo era que, hacia 1975, los primeros grandes petroleros pudieran utilizar ya las nuevas instalaciones portuarias.


Con el paso del tiempo resulta fácil contemplar el Superpuerto como una infraestructura más del paisaje. Sin embargo, en aquel septiembre de 1970 todo estaba todavía sobre el papel. Lo que hoy parece una realidad consolidada era entonces un proyecto que despertaba expectativas, interrogantes e incluso incertidumbre entre quienes vivían en los pueblos de la costa.


Recreación de un plano preliminar previo al inicio de las obras del Superpuerto
Recreación de un plano preliminar previo al inicio de las obras del Superpuerto

Aquella noticia no describía aún diques terminados ni enormes barcos atracados en los muelles. Lo que anunciaba era el inicio de un proceso que transformaría profundamente el litoral comprendido entre Punta Lucero y el Abra exterior, modificando para siempre una parte de la costa vizcaína.


Para quienes vivieron aquellos años, estas páginas de periódico evocan el recuerdo de un tiempo de grandes cambios. Para las generaciones más jóvenes, constituyen un valioso testimonio de cómo comenzaron a gestarse algunas de las infraestructuras que hoy forman parte del paisaje cotidiano y cuya historia merece ser conocida y conservada.


Fuente consultada

Fernando Barrena, «El Gobierno aprueba la construcción del Superpuerto de Bilbao», El Correo Español–El Pueblo Vasco, 12 de septiembre de 1970

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