Septiembre de 1883. Bermeo. | Regateo de traineras en las romerías de Albóniga

En septiembre de 1883, El Noticiero Bilbaíno publica el programa preparado para las próximas romerías de Nuestra Señora de Albóniga, en Bermeo, que debían celebrarse durante los días 8, 9 y 10 de septiembre. El programa estaba fechado en Bermeo, 1 de septiembre de 1883, y firmado por la Comisión de Festejos.
Entre los numerosos actos previstos aparece nuevamente una competición de traineras.
10 de septiembre: regateo de traineras en el Arza
El programa reservaba para el lunes 10 de septiembre, después de la diana, uno de los acontecimientos marítimos de las fiestas:
«A las ocho y media, tendrá lugar en el Arza un regateo de traineras».
La competición tenía establecido un premio de 80 pesetas para la primera trainera que recorriera el trayecto que se designase.
El periódico no proporciona en este anuncio la distancia ni las condiciones concretas de la prueba. De hecho, el propio programa advierte al final que se publicarían reglamentos especiales en los que quedarían establecidas las condiciones del regateo, del certamen y de los demás juegos.
Este detalle resulta interesante: la regata no se improvisaba simplemente el día de la fiesta, sino que iba a disponer de unas condiciones previamente reglamentadas.
Un programa profundamente ligado al puerto
La presencia de las traineras cobra todavía más sentido cuando observamos el resto del programa.
El día anterior, 9 de septiembre, se había previsto en el mismo Arza un certamen de lanchas, con un premio de 40 pesetas para la que se presentase mejor aparejada entre las embarcaciones mayores. También habría pruebas de natación y se arrojaría una docena de patos al puerto para que los participantes intentasen cogerlos a nado.
El día 10, después del regateo de traineras, continuarían los festejos con una carrera de mujeres con cántaros en el Puerto Mayor y cucañas en el puerto.
Es decir, buena parte de la celebración popular tenía como escenario natural el puerto y el agua.
Comentario histórico
Esta noticia vuelve a mostrarnos hasta qué punto las regatas de traineras estaban integradas en las fiestas populares de las localidades marineras.
Aquí encontramos algo mucho más cercano a la vida cotidiana: una romería local en la que conviven la misa, la música, los tamborileros, los bailes, los juegos populares y el regateo de traineras.
Y hay un detalle que merece atención: el premio.
La trainera vencedora recibiría 80 pesetas, exactamente el doble de las 40 pesetas destinadas el día anterior al certamen de lanchas. Sin necesidad de extraer conclusiones excesivas de una única noticia, la diferencia permite apreciar la relevancia que la Comisión de Festejos concedía a la competición de traineras dentro del programa.
También seguimos encontrando la expresión «regateo de traineras», una terminología propia de la prensa de la época que merece conservarse en nuestra cronología tal como aparece en los documentos.
Nota del investigador
Este documento añade una pieza interesante a la evolución que estamos siguiendo: la reglamentación de las competiciones.
Meses atrás habíamos encontrado debates acerca de la igualdad entre embarcaciones, sobre si debía utilizarse una misma trainera o enfrentarse embarcaciones de idéntica clase. Ahora, en una competición de carácter mucho más local, el programa anuncia expresamente que existirán «reglamentos especiales» para establecer las condiciones del regateo.
Todavía no conocemos esas condiciones. Tampoco sabemos por este anuncio qué traineras se presentaron, de qué localidades procedían ni cuál resultó vencedora.
Por eso conviene dejar abiertas esas preguntas.
Si la hemeroteca nos entrega posteriormente la crónica de las fiestas o el resultado del regateo del 10 de septiembre, podremos completar esta entrada y quizá descubrir nuevos puertos y nuevas tripulaciones dentro de nuestra investigación.
Y hay algo especialmente bonito en el conjunto del programa: la trainera no aparece aislada. Está rodeada de lanchas, aparejos, nadadores, muelles, Puerto Mayor, música y romería. Una vez más, la prensa no solo nos está enseñando una embarcación; nos está permitiendo reconstruir el ambiente marítimo y popular que la rodeaba.
Fuente consultada
El Noticiero Bilbaíno, septiembre de 1883. Información relativa al programa de las Romerías de Albóniga, en Bermeo, en el que se anuncia la celebración de un «regateo de traineras» en el Arza.


