Junio de 1896 | Bermeo vuelve a vestirse de fiesta: «Carnaval», «Joven Leona» y «Almirante Oquendo» se miden en sus aguas

Un año después de aquellas grandes celebraciones de finales de junio de 1895, Bermeo volvía a encontrarse de fiesta.
Y nuevamente las regatas formaban parte de ella.
Esta vez, además, la hemeroteca nos permite acercarnos mucho más a aquella mañana del 29 de junio de 1896. Conocemos las tres embarcaciones que compitieron, los nombres de sus patrones, los tiempos obtenidos y hasta el extraordinario ambiente que rodeó la prueba.
Y hay algo más.
Un documento localizado posteriormente nos permite saber qué se celebraba en Bermeo durante aquellas jornadas de finales de junio: un cartel de 1896 anuncia expresamente festejos «con motivo de la Festividad de San Pedro».
Aquella regata, por tanto, no fue una competición aislada.
Formaba parte de un Bermeo en fiestas.
Una noche de baile y una mañana amenazada por la lluvia
La celebración había comenzado durante la noche anterior.
En el Casino Bermeano se había celebrado un baile. Pero después llegó la lluvia.
Y no una lluvia pasajera.
La crónica cuenta que comenzó a llover copiosamente, hasta el punto de que llegó a temerse que las regatas previstas para la mañana siguiente tuvieran que suspenderse.
Durante unas horas, la fiesta quedó pendiente del cielo.
Finalmente el tiempo mejoró.
Habría regatas.
El puerto se convierte en tribuna
Cuando se aproximó la hora de la competición, el espectáculo no estaba únicamente en las embarcaciones que iban a disputar la prueba.
En las inmediaciones del puerto se encontraba el vapor «Fay», precisamente uno de aquellos vapores de recreo que ya habíamos visto relacionado con las celebraciones bermeanas del año anterior.
Estaba también el vaporcito de recreo del señor Sota.
Y alrededor de ellos, el corresponsal dejó escrita una imagen magnífica:
«multitud de lanchas y traineras llenas de espectadores».
La mayor parte de aquellas personas eran, según la propia crónica, forasteros.
El dato nos permite comprender el poder de convocatoria de aquellos festejos. Las aguas próximas al puerto se habían llenado de embarcaciones que funcionaban casi como improvisadas tribunas desde las que contemplar la competición.
Bermeo estaba de fiesta.
Y también lo estaba su puerto.
Tres embarcaciones y tres patrones
Hacia las once y media de la mañana comenzó la competición.
La primera participante fue «Carnaval», mandada por el patrón Hipólito Larrucea.
Después tomó la salida «Joven Leona», dirigida por José Alliea, conservando el apellido tal como aparece escrito en la fuente.
La tercera fue «Almirante Oquendo», patroneada por Isidro Oleaga.
Las tres embarcaciones llegaron en el mismo orden en que habían salido.
Y sus diferencias fueron pequeñas.
«Carnaval», la más rápida
Carnaval, con Hipólito Larrucea, consiguió el mejor registro de la jornada:
14 minutos.
Tras ella llegó Joven Leona, dirigida por José Alliea:
14 minutos y 30 segundos.
Y finalmente Almirante Oquendo, con Isidro Oleaga:
15 minutos.
Solamente treinta segundos separaron a Carnaval de Joven Leona.
Y apenas un minuto separó a la primera de la tercera embarcación.
La noticia no proporciona los nombres de los demás hombres que componían las tripulaciones. No podemos, por tanto, recuperar todavía la identidad de aquellos remeros.
Pero sí han llegado hasta nosotros tres nombres propios que merece la pena conservar:
Hipólito Larrucea. José Alliea. Isidro Oleaga.
Y junto a ellos, los nombres de las embarcaciones que patronearon aquella mañana:
Carnaval. Joven Leona. Almirante Oquendo.
Las fiestas de junio ya tienen nombre: San Pedro
Las celebraciones de finales de junio nos habían dejado una pregunta desde que encontramos las primeras noticias de 1895.
¿Por qué Bermeo organizaba en aquellas fechas un programa festivo tan importante, cuando las grandes fiestas bermeanas que hoy reconocemos están vinculadas principalmente al mes de septiembre?
Un documento de la propia época nos ha proporcionado una respuesta para 1896.
Se conserva un cartel anunciador de las corridas de toros que se celebrarían en Bermeo los días 28 y 29 de junio de 1896.
Y en él aparece una expresión decisiva:
«con motivo de la Festividad de San Pedro».
San Pedro se celebra precisamente el 29 de junio.
Y ese mismo 29 de junio de 1896 se disputaron las regatas protagonizadas por Carnaval, Joven Leona y Almirante Oquendo.
Podemos afirmar, por tanto, que las celebraciones bermeanas de finales de junio de 1896 estaban vinculadas a la festividad de San Pedro.
Una pista que nos lleva también a 1895
El descubrimiento resulta todavía más interesante cuando retrocedemos solamente un año.
En 1895, Bermeo había preparado nuevamente un importante programa festivo para los días 29 y 30 de junio.
Hubo toros, bailes públicos y de sociedad, verbenas, fuegos artificiales y grandes regatas de traineras a remo organizadas por el Ayuntamiento y el Casino Bermeano.
Desde Bilbao se organizaron viajes especiales en los vapores Yaff y Fay. Desde Pedernales se anunciaron rápidas traineras para transportar viajeros hasta Bermeo.
Y todo aquello ocurría, otra vez, alrededor del 29 de junio.
La coincidencia resulta extraordinariamente significativa y apunta claramente hacia una continuidad de las celebraciones de finales de junio en torno a San Pedro.
Sin embargo, conviene mantener una pequeña pero importante prudencia histórica: el cartel que hemos localizado demuestra expresamente la vinculación con San Pedro para 1896. Mientras no encontremos una referencia igualmente explícita para 1895, no debemos trasladar automáticamente esa identificación al año anterior.
Pero ahora tenemos una pista documental mucho más sólida.
Lo que inicialmente parecía una extraña celebración de junio comienza a encontrar su explicación.
Bermeo y la mar, otra vez de fiesta
Y así podemos regresar a aquella mañana del 29 de junio de 1896 contemplándola de una manera diferente.
Ya no vemos únicamente tres embarcaciones disputando una regata.
Sabemos que Bermeo celebraba San Pedro.
Durante la noche había habido baile en el Casino.
Después había llovido copiosamente y durante unas horas se temió que las regatas no pudieran celebrarse.
Pero el tiempo mejoró.
Cerca del puerto aguardaban el Fay, el vaporcito de recreo del señor Sota y numerosas lanchas y traineras cargadas de espectadores, muchos de ellos llegados desde fuera de la villa.
Y hacia las once y media comenzaron a salir las tres embarcaciones.
Primero, Carnaval.
Después, Joven Leona.
Finalmente, Almirante Oquendo.
Quince minutos después, aproximadamente, todo estaba decidido.
Hipólito Larrucea y los hombres de Carnaval habían conseguido el mejor registro de aquella mañana:
14 minutos.
Pero la hemeroteca nos ha permitido recuperar algo más que un resultado.
Nos ha devuelto los nombres de tres patrones, tres embarcaciones, una multitud contemplando las regatas desde el agua y hasta el motivo de aquellas celebraciones que durante un tiempo nos había desconcertado.
Bermeo también miraba a la mar por San Pedro. Y las regatas formaban parte de la fiesta.
Fuentes consultadas
El Noticiero Bilbaíno, junio de 1896. Crónica remitida desde Bermeo el 29 de junio de 1896, en la que se relatan las fiestas y las regatas celebradas durante aquella jornada.
La información identifica a Carnaval, mandada por Hipólito Larrucea, con 14 minutos; Joven Leona, dirigida por José Alliea, con 14 minutos y medio; y Almirante Oquendo, patroneada por Isidro Oleaga, con 15 minutos. La crónica documenta además la presencia en las inmediaciones del puerto del vapor Fay, del vaporcito de recreo del señor Sota y de «multitud de lanchas y traineras llenas de espectadores», muchos de ellos forasteros.
Referencia documental complementaria: cartel Toros en Bermeo, junio de 1896, conservado en los fondos bibliográficos de la Red de Bibliotecas Municipales de Bilbao – Biblioteca de Bidebarrieta. El cartel anuncia festejos para los días 28 y 29 de junio y señala expresamente que se celebraban «con motivo de la Festividad de San Pedro».


