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Diciembre de 1971: el año en que el Superpuerto comenzó a hacerse realidad

akalsuelme
26 jun
2 min de lectura


Al finalizar 1971, el Puerto de Bilbao hizo balance de un año que marcaría un punto de inflexión en su historia. Aunque el movimiento de mercancías apenas había aumentado respecto al año anterior debido a la desaceleración industrial, los responsables portuarios coincidían en que aquellos doce meses habían sido decisivos por los avances conseguidos y, sobre todo, por el impulso definitivo dado al proyecto del Superpuerto de Bilbao.


El nuevo Superpuerto se preparaba para iniciar su consecución
El nuevo Superpuerto se preparaba para iniciar su consecución

Durante el año se completaron importantes mejoras en las instalaciones existentes. El dragado de la bocana del Abra permitió alcanzar un calado de 14 metros, haciendo posible la entrada de buques de hasta 87.000 toneladas. También finalizaron diversas obras de mejora y se incorporó un buque especializado para la limpieza de la ría, actuaciones encaminadas a preparar el puerto para el importante incremento de tráfico que estaba a punto de producirse.


Pero la noticia más relevante era, sin duda, la relacionada con el Superpuerto. A lo largo de 1971 se habían ido cumpliendo, uno tras otro, los pasos necesarios para convertir el proyecto en una realidad. Se firmó el acuerdo entre el Estado y Petronor, quedaron asegurados los avales financieros mediante la banca privada, las obras fueron adjudicadas a Dragados y Construcciones y, finalmente, el 13 de diciembre de 1971 comenzaron oficialmente los trabajos de replanteo sobre el terreno, primer paso para la construcción del gran rompeolas de Punta Lucero.


El periódico también anunciaba una noticia especialmente esperanzadora. Gracias al acuerdo alcanzado entre Petronor y la empresa constructora, existía la intención de acelerar el ritmo de ejecución de las obras. Si todo avanzaba según lo previsto, la primera fase del Superpuerto podría finalizar en 1976, un año antes de la planificación inicial.


Mientras tanto, la Refinería de Petronor continuaba avanzando conforme al calendario establecido. Se esperaba que los primeros petroleros llegaran al Abra entre febrero y marzo de 1972, mientras que la puesta en funcionamiento de la refinería estaba prevista para el mes de junio de 1972. Todo ello confirmaba que puerto y refinería seguían desarrollándose de manera coordinada, formando parte de un mismo proyecto industrial.


Aquel balance de finales de 1971 dejaba claro que la transformación de la costa de Somorrostro ya era irreversible. Lo que pocos años antes había comenzado como una propuesta sobre planos contaba ahora con financiación, empresas adjudicatarias, maquinaria preparada y los primeros trabajos iniciados sobre el terreno.


Visto con la perspectiva que ofrece el paso del tiempo, este reportaje refleja el momento en que el futuro dejó de ser una previsión para empezar a convertirse en una realidad visible. A partir de entonces, la construcción del Superpuerto y la puesta en marcha de la refinería cambiarían para siempre el paisaje del Abra y de toda la costa occidental de Bizkaia, dando comienzo a una nueva etapa en la historia de nuestro litoral.


Fuente consultada

El Correo Español – El Pueblo Vasco, 28 de diciembre de 1971,

Artículo: «Las obras del Superpuerto se adelantan un año».

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