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1917: La Distinguida de Ciérvana conquista el tercer puesto en el Abra

akalsuelme
16 ago
5 min de lectura
21 de octubre de 1917. Al fondo Las Arenas. Con el inconfundible Puente Colgante recortándose al fondo, la trainera Nueva Eulalia, de Santurce, entra vencedora después de conquistar el primer premio de las regatas de traineras disputadas aquella tarde en el Abra. Patroneada por Juan Mansuri, completó el recorrido en 25 minutos y 39 segundos, imponiéndose a la Engracia de Portugalete y a La Distinguida de Ciérvana.
21 de octubre de 1917. Al fondo Las Arenas. Con el inconfundible Puente Colgante recortándose al fondo, la trainera Nueva Eulalia, de Santurce, entra vencedora después de conquistar el primer premio de las regatas de traineras disputadas aquella tarde en el Abra. Patroneada por Juan Mansuri, completó el recorrido en 25 minutos y 39 segundos, imponiéndose a la Engracia de Portugalete y a La Distinguida de Ciérvana.

La fotografía permite contemplar algo que las cifras del periódico no pueden transmitir: el escenario real de aquella tarde, con Las Arenas al fondo, numerosas embarcaciones sobre el agua y el Abra convertido en punto de encuentro de una afición que congregaba a pueblos enteros alrededor de sus traineras.

Fotografía histórica restaurada y coloreada digitalmente.



Era domingo, 21 de octubre de 1917.

Una de esas tardes de otoño en las que el Abra volvía a recordar que, mucho antes de que el remo se convirtiera en el espectáculo deportivo que conocemos hoy, una trainera podía movilizar a pueblos enteros.

Había que acercarse a la ría para verlo.

En Las Arenas, Algorta, Portugalete y Santurce, los muelles presentaban desde primeras horas de la tarde un aspecto imponente. La gente buscaba un lugar desde el que seguir la regata y, quienes podían permitírselo, no se conformaban con contemplarla desde tierra: numerosas embarcaciones y lanchas de vapor habían salido a la bahía para acompañar la prueba.

En algún lugar entre toda aquella multitud habría partidarios de cada pueblo.

Los de Santurce esperaban a los suyos.

Portugalete tenía su trainera.

Algorta, la suya.

Y desde Ciérvana habían llegado unos hombres dispuestos a hacerse un sitio en aquella tarde de remo.

Su trainera tenía un nombre difícil de olvidar:

La Distinguida.


Cinco traineras frente al Abra

Poco antes de las cuatro de la tarde quedó constituido el jurado de salida y llegada.

Cinco embarcaciones aguardaban el comienzo de la prueba:


Nueva Eulalia, de Santurce.

Engracia, de Portugalete.

La Distinguida, de Ciérvana.

La Polar, de Santurce.

Y Atreo, de Algorta.


Conviene detenerse incluso en los nombres.

Son los que aparecen en la prensa de aquel tiempo, como también conservamos en Urtulau la grafía histórica de Santurce y Ciérvana cuando reproducimos o evocamos aquellos documentos. Son palabras impresas hace más de un siglo que permiten devolver a cada embarcación al tiempo al que perteneció.



Y entonces sonó el cañón.

A la señal de salida, las traineras comenzaron a arrancarle metros al Abra entre los aplausos del público.

Había que montar las balizas situadas dentro y fuera del puerto y completar aproximadamente tres millas y media.

La crónica no especifica qué tipo de milla emplea en esa referencia, por lo que no sería riguroso convertirla en una distancia métrica exacta. Si se interpretase como milla náutica, equivaldría aproximadamente a 6,48 kilómetros, pero prefiero mantener como dato histórico las tres millas y media que proporciona el periódico.

Durante buena parte de la prueba las embarcaciones navegaron muy próximas.

Y ahí podemos quedarnos un instante.

No sabemos exactamente qué gritaba la gente. No sabemos qué se decían los hombres dentro de cada trainera. La fuente no nos lo cuenta y no vamos a inventarlo.

Pero sí sabemos que los muelles estaban abarrotados y que numerosas embarcaciones seguían la carrera desde el agua.

Y podemos imaginar algo que cualquier espectador habría podido comprobar con sus propios ojos:

cinco traineras avanzando sobre el Abra y cinco pueblos pendientes de cada palada.


Santurce toma la cabeza

Cuando las embarcaciones enfilaron la entrada de la ría, llegó el momento de los cronómetros.


La Nueva Eulalia, de Santurce, patroneada por Juan Mansuri, fue la más rápida:

25 minutos y 39 segundos.

Primer puesto.

2.000 pesetas de premio.


Detrás llegó la Engracia, de Portugalete, con Gavia como patrón:

26 minutos y 27 segundos.

Segundo puesto.

1.000 pesetas.


Y entonces llegó la trainera que nos trae hasta esta historia.

La Distinguida, tercera

La embarcación de Ciérvana, patroneada por Zenón Acarregui, detuvo el reloj en:

26 minutos y 32 segundos.

Tercera.

500 pesetas de premio.


Solamente cinco segundos separaron a La Distinguida del segundo puesto de la Engracia.

Cinco segundos después de más de veintiséis minutos de esfuerzo.

Y 53 segundos separaron a los ciervanatos de la vencedora Nueva Eulalia.

Aquella tarde, por tanto, Ciérvana regresaba de una de las grandes citas del Abra con premio y con un tercer puesto.

La clasificación la completaron La Polar, también de Santurce, y Ageo, de Algorta.

Esta última había acudido, según señalaba la prensa, prácticamente sin preparación y sufrió además una vía de agua durante la regata, circunstancia que le impidió competir en igualdad de condiciones.



 La bandera recuerda la victoria de la trainera Nueva Eulalia, de Santurce, en las Regatas de Traineras en el Abra. En su propia tela quedó inscrita la memoria de aquel triunfo y el Premio de Honor conseguido por la embarcación santurzana.
La bandera recuerda la victoria de la trainera Nueva Eulalia, de Santurce, en las Regatas de Traineras en el Abra. En su propia tela quedó inscrita la memoria de aquel triunfo y el Premio de Honor conseguido por la embarcación santurzana.

Aquella tarde, la Nueva Eulalia, patroneada por Juan Mansuri, se impuso con un tiempo de 25 minutos y 39 segundos, conquistando el primer premio de 2.000 pesetas. Tras ella llegaron la Engracia de Portugalete y, en tercera posición, La Distinguida de Ciérvana, patroneada por Zenón Acarregui.

Más que una bandera, la fotografía conserva el recuerdo físico de aquel domingo de remo en el Abra, cuando Santurce celebró una victoria que quedó escrita no solo en la prensa, sino también sobre la propia enseña de sus vencedores.

Fotografía histórica restaurada y coloreada digitalmente.


Santurce estalla al regreso

La victoria pertenecía a Santurce.

Y cuando los vencedores regresaron, el pueblo hizo saber que estaba orgulloso de ellos.

La crónica habla de aplausos, vítores y multitud de cohetes para recibir a los hombres de la Nueva Eulalia.

Es fácil entender por qué.

Aquellas regatas no eran solamente una cuestión de segundos y premios.

Detrás de cada trainera había un nombre.

Detrás de cada nombre, unos hombres.

Y detrás de aquellos hombres, un pueblo.

Santurce celebraba la victoria de la Nueva Eulalia.

Portugalete podía presumir del segundo puesto de la Engracia.

Y Ciérvana tenía motivos para esperar a los hombres de La Distinguida con la cabeza alta.


Un nombre que quedó impreso: Zenón Acarregui

Más de un siglo después, quizá el resultado sea solamente una sucesión de cifras:

25:39.

26:27.

26:32.


Pero la hemeroteca permite mirar detrás del cronómetro.

Y allí aparece Zenón Acarregui, patrón de una trainera de Ciérvana llamada La Distinguida, conduciendo a sus hombres hasta el tercer puesto en el Abra aquel domingo 21 de octubre de 1917.

Eso es precisamente lo que convierte estas pequeñas noticias en algo más que resultados deportivos.

Porque los hombres desaparecen, las embarcaciones dejan de navegar y los aplausos terminan apagándose.

Pero de vez en cuando queda una línea de periódico.

Y gracias a ella, ciento nueve años después, La Distinguida vuelve a entrar en la ría.


Clasificación documentada


🥇 1.º — Nueva Eulalia (Santurce)

Patrón: Juan Mansuri

Tiempo: 25 min 39 s

Premio: 2.000 pesetas


🥈 2.º — Engracia (Portugalete)

Patrón: Gavia

Tiempo: 26 min 27 s

Premio: 1.000 pesetas


🥉 3.º — La Distinguida (Ciérvana)

Patrón: Zenón Acarregui

Tiempo: 26 min 32 s

Premio: 500 pesetas

Completaron la clasificación La Polar, de Santurce, y Ageo, de Algorta.


Fuente consultada

El Pueblo Vasco, lunes 22 de octubre de 1917, pág. 2. Crónica de las regatas de traineras celebradas el domingo 21 de octubre de 1917 en el Abra, con información sobre las embarcaciones participantes, patrones, tiempos, premios y ambiente vivido durante la competición.

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