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03. La historia de la trainera de Zierbena a través de la prensa en 1949

  • akalsuelme
  • hace 1 día
  • 23 min de lectura

1949-06-24

 | Los ciervanatos preparan la trainera «Galipa» entre la ilusión y la incertidumbre del mar


A finales de junio de 1949, la trainera de Ciérvana comenzaba a tomar forma con la botadura de una nueva embarcación: la «Galipa». El periodista Tolete, en una de sus habituales crónicas costumbristas, retrata con cercanía el ambiente que se respiraba en el puerto mientras los remeros iniciaban los entrenamientos para la temporada.


La noticia comienza con una frase cargada de simbolismo:

«Ya está en el agua la trainerilla “Galipa”.»

A partir de ese momento, los jóvenes ciervanatos se entregaban a los entrenamientos con discreción y constancia. El cronista señala incluso que más adelante podrían trasladar su cuartel general a un pueblo cercano, repitiendo una experiencia anterior que les había dado buenos resultados.


La dura realidad de los pescadores

Antes de llegar al puerto, el periodista conversa con Plácido Arámburu, un veterano patrón que describe con sinceridad la difícil situación que atravesaba la pesca.

Explica que las capturas habían disminuido considerablemente, que la costera de la anchoa había sido mala y que la sardina apenas aparecía. Por ello, muchos pescadores preparaban ya los aparejos para salir en busca del bonito, aunque sus pequeñas embarcaciones carecían de las condiciones necesarias para conservar adecuadamente las capturas durante largas jornadas de pesca.


Sus palabras reflejan la realidad cotidiana de un pueblo que seguía viviendo del mar:

«Hay que ir bandeándoselas como se pueda.»


Un pueblo volcado con sus remeros

La conversación cambia pronto de rumbo para centrarse en la trainera.

Plácido comenta que los chicos entrenan todos los días, tanto por la mañana como por la tarde, y transmite la confianza que todo el pueblo deposita en ellos.

Poco después aparece en la crónica don Estanislao, el sacerdote del barrio pescador. El periodista lo describe como una persona muy querida que apoyaba con entusiasmo las inquietudes de los jóvenes y alentaba constantemente a los remeros, convirtiéndose en un referente para toda la comunidad.


El mar impone sus propias reglas

Cuando todo parecía dispuesto para una nueva sesión de entrenamiento, el viento del nordeste comenzó a levantar la mar.

La Galipa salió del puerto y puso rumbo mar adentro, pero apenas unas pocas paladas bastaron para que el patrón comprendiera que continuar suponía un riesgo innecesario.

La decisión fue inmediata: regresar al abrigo del puerto.

La prudencia se impuso al entusiasmo.

El periodista describe cómo la trainerilla volvía con agua embarcada mientras las olas golpeaban con fuerza su casco, recordando que el mar siempre tiene la última palabra.


Mucho más que una crónica deportiva

Aunque el artículo habla de una trainera, en realidad retrata la vida cotidiana de la Ciérvana marinera de finales de los años cuarenta.

En apenas unas columnas aparecen reflejados el trabajo de los pescadores, la preocupación por la escasez de capturas, el apoyo del sacerdote a los jóvenes, la ilusión de los remeros y el respeto absoluto hacia un mar capaz de cambiar cualquier plan en cuestión de minutos.

Es precisamente esa combinación de esfuerzo, humildad y compañerismo la que convierte esta crónica en un valioso testimonio de la memoria marinera de Ciérvana.


Comentario histórico

Este artículo demuestra que la historia de la trainera no se escribía únicamente el día de la regata. También se forjaba durante los entrenamientos, en las conversaciones del muelle, en las dificultades de los pescadores y en el apoyo constante de todo un pueblo.

La Galipa representa aquí mucho más que una embarcación: simboliza la esperanza de una nueva generación de remeros que seguía manteniendo viva la tradición de Ciérvana en unos años especialmente difíciles para la pesca y para la economía de las familias marineras.


Fuentes consultadas

  • El Correo Español – El Pueblo Vasco, 24 de junio de 1949, pág. 4. Artículo de Tolete: «Los ciervanatos».


Nota editorial: En este artículo se respetan las grafías originales empleadas por la prensa histórica cuando se reproducen nombres de municipios, localidades y otros topónimos procedentes de las fuentes originales.






1949-07-12

| «Los ciervanatos harán bastante más que número»


En el verano de 1949, la ilusión volvía a crecer en Ciérvana. Los entrenamientos de la trainera avanzaban con intensidad y la prensa comenzaba a mirar con optimismo a aquella joven tripulación que aspiraba a devolver al pueblo el protagonismo de otros tiempos.

En su crónica publicada el 12 de julio de 1949, el periodista Tolete resumía ese sentimiento con una frase cargada de esperanza:

«En ellas los ciervanatos harán bastante más que número.»


No era una afirmación gratuita. Era la confianza de quien había seguido de cerca la evolución de aquellos muchachos.


Dos entrenamientos cada día

El cronista recuerda que los remeros mantenían una disciplina ejemplar.

Cada jornada realizaban dos sesiones de entrenamiento, una por la mañana y otra al atardecer. Aquella constancia hacía que los vecinos se acercaran al pequeño puerto para contemplar las evoluciones de la trainerilla sobre el agua, convirtiendo cada ensayo en un pequeño acontecimiento para el pueblo.


El color cuero de los viejos campeones

Uno de los detalles más entrañables del artículo aparece cuando Tolete observa a los remeros con el torso desnudo, bronceados por el sol.

Aquella imagen le recuerda inmediatamente a las antiguas camisetas color cuero que habían vestido sus padres durante las grandes regatas de comienzos del siglo XX, estableciendo un hermoso vínculo entre las generaciones que habían dado fama a la trainera de Ciérvana.


Juventud, afición y mucho corazón

Durante el entrenamiento, el mar permanecía completamente en calma, permitiendo comprobar el buen nivel de la tripulación.

El periodista reconoce que todavía existían pequeños detalles por corregir, algo lógico en un equipo joven, pero insiste en que esas imperfecciones eran perfectamente solucionables.

Lo verdaderamente importante era el conjunto de cualidades que veía en aquellos remeros:

  • Juventud.

  • Nervio.

  • Fondo físico.

  • Afición.

  • Y, sobre todo, un profundo amor por su pueblo.


El peso de la historia

Tolete va más allá del simple comentario deportivo.

Recuerda que aquellos jóvenes eran conscientes de la responsabilidad que asumían al vestir los colores de Ciérvana. Sobre sus hombros recaía la ilusión de recuperar el prestigio que habían alcanzado las generaciones anteriores en las grandes regatas del Cantábrico.

Escribe que los muchachos meditaban cada salida al mar porque sabían que representaban a todo un pueblo y a quienes les habían precedido en aquellas lides remeras.


Mucho más que participar

La crónica concluye con una reflexión llena de optimismo.

El autor afirma que aquellos remeros no acudirían simplemente para completar la participación. Estaba convencido de que serían capaces de competir con dignidad frente a cualquier rival y de devolver a Ciérvana parte del prestigio conquistado durante décadas.

La última frase resume perfectamente el espíritu de todo el artículo:

«En sus manos está el reverdecer los viejos laureles; a ellos se lo confía el pueblo que les vio nacer.»


Comentario histórico

Esta crónica posee un enorme valor porque refleja el ambiente que se vivía antes de las grandes competiciones. No habla de victorias ni de derrotas, sino del trabajo silencioso que hacía posible soñar con ellas.

Además, enlaza simbólicamente con la historia de la trainera de Ciérvana al recordar las antiguas camisetas color cuero, utilizadas por los remeros de las primeras décadas del siglo XX. Es un detalle que demuestra cómo la memoria de aquellas gestas seguía muy presente entre los vecinos.

Más que una noticia deportiva, este artículo es un retrato de la identidad de un pueblo marinero que seguía confiando en sus jóvenes para mantener viva una tradición centenaria.


Fuentes consultadas

  • El Correo Español – El Pueblo Vasco, 12 de julio de 1949, pág. 3. Artículo de Tolete: «En ellas los ciervanatos harán bastante más que número».



1949-08-09

| Brillante triunfo de los remeros ciervanatos en Zarauz


El verano de 1949 marcó el regreso de Ciérvana al primer plano del remo cantábrico. Tras semanas de intensos entrenamientos, la joven tripulación ciervanata logró una victoria que hizo renacer la ilusión de todo el pueblo.

El 9 de agosto de 1949, El Correo Español – El Pueblo Vasco dedicaba un amplio reportaje al éxito obtenido en las regatas de trainerillas disputadas en Zarauz, donde las dos embarcaciones de Ciérvana protagonizaron una actuación memorable.


Las dos tripulaciones de Ciérvana dominan la regata

La competición reunió a algunas de las mejores trainerillas del litoral cantábrico. Frente a rivales de la talla de Fuenterrabía, Esperanza de San Sebastián, Iberia y otras tripulaciones de prestigio, los jóvenes ciervanatos demostraron una preparación extraordinaria.


La emoción fue máxima durante la segunda manga. Las dos trainerillas de Ciérvana, Santa María y Virgen del Puerto, mantuvieron un apasionante duelo entre ellas mientras luchaban también contra las mejores embarcaciones guipuzcoanas.

Finalmente, la victoria correspondió a la Santa María, que consiguió imponerse por un estrechísimo margen de dos segundos en el cómputo total de las dos jornadas.


Clasificación final

  1. Ciérvana (Santa María) — 31 minutos 8 segundos 2/5

  2. Ciérvana (Virgen del Puerto) — 31 minutos 10 segundos 2/5

  3. Fuenterrabía A

  4. Esperanza

  5. Iberia A

  6. Iberia B

  7. Fuenterrabía B

  8. Loyolatarra

  9. Pasajes (Trincherpe)


Un triunfo construido con trabajo

El periodista recuerda que este éxito no fue fruto de la casualidad.

Durante semanas había seguido los entrenamientos diarios de los muchachos de Ciérvana y ahora comprobaba que aquel esfuerzo comenzaba a dar sus frutos.

El artículo enlaza expresamente esta victoria con las antiguas gestas de los remeros ciervanatos, comparando a esta nueva generación con aquellos hombres que décadas atrás habían dado fama al pueblo en las grandes regatas del Abra.


Don Estanislao, el alma del proyecto

Uno de los pasajes más emotivos del reportaje está dedicado a don Estanislao.

Tolete afirma que sería injusto atribuir el triunfo únicamente a los remeros. Considera que una parte esencial del éxito corresponde al sacerdote de Ciérvana, a quien describe como el verdadero impulsor de aquella juventud.

El cronista explica que don Estanislao acompañaba a los muchachos en los entrenamientos, los animaba constantemente y contribuía a mantener vivo el entusiasmo del grupo. Su labor iba mucho más allá de lo espiritual: era un auténtico guía para aquellos jóvenes que soñaban con devolver a Ciérvana el prestigio perdido.


Bilbao espera el Campeonato de España

La victoria llegaba además en el mejor momento posible.

Apenas unos días después debía disputarse en la ría de Bilbao el Campeonato de España de trainerillas, por lo que el éxito de Zarauz convertía a Ciérvana en una de las tripulaciones más observadas de la competición.

El periodista concluye animando a los remeros a no relajarse. El triunfo era importante, pero el verdadero desafío estaba todavía por llegar.


Comentario histórico

Esta crónica representa un punto de inflexión en la historia moderna de la trainera de Ciérvana.

Después de varios artículos dedicados a los entrenamientos y a la preparación de la Galipa, esta es la primera gran confirmación de que el proyecto comenzaba a dar resultados. La victoria frente a algunas de las mejores trainerillas del Cantábrico demostraba que la tradición remera de Ciérvana seguía plenamente viva.


El reportaje posee además un enorme valor humano al reconocer públicamente la figura de don Estanislao, cuya dedicación fue decisiva para ilusionar a toda una generación de jóvenes remeros. Gracias a testimonios como este comprendemos que las victorias no nacían únicamente sobre el agua, sino también del trabajo silencioso realizado cada día en el puerto y del compromiso de todo un pueblo con su trainera.


Fuentes consultadas

  • El Correo Español – El Pueblo Vasco, 9 de agosto de 1949, pág. 3. Reportaje de Tolete: «Brillante triunfo de los remeros ciervanatos».



1949-08-23

| Castro vence, pero Ciérvana confirma su regreso entre los grandes


El verano de 1949 seguía dejando magníficas noticias para el remo ciervanato. Apenas unos días después del brillante triunfo obtenido en Zarauz, las dos trainerillas de Ciérvana volvieron a situarse entre las mejores del Cantábrico durante las regatas celebradas en Castro Urdiales.

La crónica publicada por El Correo Español – El Pueblo Vasco el 23 de agosto de 1949 destaca que la competición reunió a dos tripulaciones castreñas y cuatro vizcaínas, ofreciendo una lucha de enorme emoción desde la salida hasta la llegada.


Una regata muy igualada

El mar se encontraba completamente en calma, circunstancia que permitió contemplar una regata rápida y muy técnica.

Para evitar que las dos embarcaciones del mismo club compitieran entre sí desde el inicio, la organización distribuyó las trainerillas en dos mangas. En una participaron Iberia (Sestao), Ciérvana (Santa María) y Castro, mientras que en la otra lo hicieron Ciérvana (Virgen del Puerto), Peñacastillo e Iberia B.


Castro se impone por muy poco

El triunfo fue finalmente para Castro, aunque el periodista insiste en que la diferencia con Ciérvana fue mínima.


Clasificación

  1. Castro

  2. Ciérvana (Santa María)

  3. Ciérvana (Virgen del Puerto)

  4. Peñacastillo

  5. Iberia (A)

  6. Iberia (B)


Lejos de interpretar el resultado como un revés, el cronista considera que la actuación de las dos trainerillas ciervanatas confirma que el club se encuentra entre los más fuertes del momento.


El único punto débil

Tolete realiza una observación muy interesante desde el punto de vista técnico.

Afirma que las dos tripulaciones de Ciérvana bogaban con gran potencia y regularidad, pero señala un aspecto que todavía debía mejorarse: las ciabogas.

Según el periodista, en cada giro perdían unos segundos preciosos que, en regatas tan igualadas, podían decidir la victoria. Incluso recuerda que en el reciente Campeonato de España ya se había observado el mismo detalle.


Un rival digno de admiración

El artículo también dedica palabras de elogio a la tripulación vencedora.

Para el cronista, Castro demostraba ser un campeón indiscutible y merecía plenamente el triunfo conseguido tanto en Bilbao como en Castro Urdiales. Sin embargo, añade una reflexión cargada de optimismo:

Si los ciervanatos conseguían perfeccionar las maniobras de ciaboga, muy pronto podrían discutir la supremacía a cualquiera de sus rivales.


Una nueva oportunidad

La noticia concluye anunciando que aquella misma tarde volverían a celebrarse nuevas regatas entre las cuatro embarcaciones mejor clasificadas.

La rivalidad entre Castro y Ciérvana estaba lejos de terminar y el ambiente remero seguía creciendo conforme se acercaban las grandes citas del final del verano.


Comentario histórico

Este artículo tiene un gran interés porque demuestra que el éxito de Ciérvana en 1949 no fue fruto de una actuación aislada. En apenas unas semanas, las dos trainerillas del club se habían situado de forma constante entre las mejores embarcaciones del Cantábrico.

Además, la crónica aporta un análisis técnico poco habitual en la prensa de la época. Tolete identifica con claridad el aspecto que debía corregir la tripulación: las ciabogas. Esa observación convierte el artículo en un valioso testimonio sobre la evolución deportiva de los remeros ciervanatos y permite comprender cómo se preparaban para competir al máximo nivel.

Lejos de transmitir decepción por el segundo puesto, el periodista deja una idea muy clara: Ciérvana había vuelto para quedarse.


Fuentes consultadas

  • El Correo Español – El Pueblo Vasco, 23 de agosto de 1949, pág. 5. Artículo de Tolete: «Nuevo triunfo de los castreños».


Nota editorial: En este artículo se respetan las grafías originales empleadas por la prensa histórica cuando se reproducen nombres de municipios, localidades y otros topónimos procedentes de las fuentes originales.



1949-08-30

| «El vacío que deja Ciérvana»


El 30 de agosto de 1949, El Correo Español – El Pueblo Vasco publicó la crónica de las regatas de traineras de la I Gran Quincena Náutica del Abra de Bilbao. La victoria correspondió a Pedreña, seguida por Peñacastillo, Esperanza e Iberia, pero entre todas las líneas del reportaje destaca un apartado que llama especialmente la atención: «El vacío que deja Ciérvana».


Una ausencia que preocupaba

El cronista, Tolete, no se limita a comentar los resultados deportivos. Aprovecha la ocasión para reflexionar sobre la ausencia de una de las traineras con mayor tradición del remo vizcaíno.

Escribe:

«En el momento que se juega la suerte del remo vizcaíno, falta su auténtico paladín: Ciérvana.»

Pocas veces una frase resume tan bien el prestigio que había alcanzado la trainera de Ciérvana en las décadas anteriores.


Un llamamiento al regreso

El periodista recuerda que incluso Peñacastillo había ofrecido sus remos para facilitar el regreso de la trainera galipa, lo que demuestra el respeto que despertaba entre sus rivales.

Y concluye con un deseo que debió de compartir buena parte de la afición:

«Ciérvana debe volver, y volver pronto, si se han de contrarrestar las vicisitudes que aguardan a nuestro deporte.»

No era únicamente una opinión personal; reflejaba el sentir de quienes consideraban imprescindible la presencia de Ciérvana en las grandes regatas del Cantábrico.


Mucho más que una trainera

El artículo deja entrever que la ausencia de Ciérvana suponía una pérdida para todo el remo vizcaíno.

No se echaba de menos únicamente a una embarcación competitiva, sino a un club que había contribuido decisivamente al prestigio de este deporte en el Abra y en toda la costa cantábrica.


Comentario histórico

Este documento posee un enorme valor porque no habla de una victoria, sino del reconocimiento que Ciérvana había conquistado con el paso de los años.

Que un cronista de la época calificara a la trainera como «el auténtico paladín del remo vizcaíno» demuestra el lugar que ocupaba en la memoria colectiva. Su ausencia era percibida como un problema para el propio remo de Vizcaya, y no solo para el pueblo de Ciérvana.

Leído hoy, este artículo adquiere un significado especial. Décadas después, la trainera volvería a surcar las aguas del Cantábrico, haciendo realidad aquel deseo expresado en 1949: que Ciérvana regresara allí donde siempre había pertenecido.


Fuentes consultadas

  • El Correo Español – El Pueblo Vasco, 30 de agosto de 1949, pág. 6. Crónica de Tolete sobre las regatas de la I Gran Quincena Náutica del Abra de Bilbao.


Nota del investigador: Este es, probablemente, uno de los testimonios periodísticos más emotivos localizados hasta ahora sobre la historia de la trainera de Ciérvana. Más allá de los resultados deportivos, refleja el enorme prestigio que el club había alcanzado entre la prensa y la afición, hasta el punto de considerar que su ausencia dejaba un vacío en el propio remo vizcaíno. Constituye una valiosa prueba del respeto que la trainera ciervanesa inspiraba ya a finales de la década de 1940.



1949-09-01

| Cuando Ciérvana necesitó la ayuda de toda Vizcaya


A comienzos de septiembre de 1949, mientras toda la atención deportiva se centraba en el inicio de la Liga de fútbol, un pequeño rincón de la página deportiva de El Correo Español – El Pueblo Vasco lanzaba un llamamiento que hoy resulta especialmente conmovedor.

No se trataba del resultado de una regata ni de una clasificación. Era una petición de ayuda.


El sueño de estar en la Concha

El periodista Monchín dedicaba unas líneas a la trainera de Ciérvana, recordando que deseaba representar a Vizcaya en las prestigiosas regatas de la Concha, en San Sebastián.

Lo hacía con palabras cargadas de admiración:

«Ofrece su historia, su entusiasmo, sus magníficos remeros, su esfuerzo… Lo ofrece todo.»


Aquellas frases resumían perfectamente el espíritu de la trainera de Ciérvana: ilusión, sacrificio y orgullo por representar a su tierra.


Un obstáculo inesperado

Sin embargo, existía un problema que nada tenía que ver con el mar ni con los remos.

Faltaba dinero.

El articulista lo expresaba con una sencillez que todavía hoy emociona:

«Pero para que este ofrecimiento tenga eficacia se precisa algo que Ciérvana no tiene. Dinero.»


La participación en la Bandera de la Concha suponía un importante esfuerzo económico para un pueblo pequeño, y los recursos no eran suficientes para afrontarlo.


Una suscripción popular

Lejos de resignarse, el periódico hizo un llamamiento a toda la afición vizcaína.

Defendía que Ciérvana representaría dignamente a Vizcaya en San Sebastián y animaba a colaborar económicamente para hacerlo posible.


Además, anunciaba que El Correo Español – El Pueblo Vasco abría una suscripción pública destinada a recaudar fondos para ayudar a la trainera.

Incluso en la misma página aparecía ya el primer balance de la campaña, con una relación de donativos recibidos y la cantidad acumulada hasta ese momento.


Mucho más que deporte

Este documento demuestra que las traineras eran mucho más que una competición deportiva.

Detrás de cada embarcación había un pueblo entero dispuesto a luchar por mantener viva una tradición marinera. Cuando los recursos escaseaban, la solidaridad de los aficionados y de la prensa podía marcar la diferencia entre participar o quedarse en tierra.


Setenta y cinco años después, aquellas líneas siguen transmitiendo el mismo mensaje: la historia del remo no se construyó únicamente con victorias, sino también con el esfuerzo colectivo de quienes hicieron todo lo posible para que la trainera de Ciérvana continuara representando con orgullo a su pueblo.


Fuentes consultadas

  • El Correo Español – El Pueblo Vasco, 1 de septiembre de 1949, p. 4. Artículo «En favor de Ciérvana», firmado por Monchín, y relación de la suscripción popular para apoyar la participación de la trainera en las regatas de la Concha.



1949-09-11

 | Ciérvana vuelve a la lucha


El 11 de septiembre de 1949, El Correo Español – El Pueblo Vasco publicaba una noticia que muchos aficionados al remo esperaban desde hacía semanas. Bajo un titular tan breve como contundente, el periódico anunciaba:

«Ciérvana vuelve a la lucha».


Tras las dificultades económicas que habían puesto en duda su participación en las grandes regatas del Cantábrico, la tripulación ciervanata decidía finalmente aceptar el reto y regresar a la competición.


El llamamiento dio resultado

La noticia recuerda que la ausencia de Ciérvana preocupaba seriamente a la afición vizcaína.

Días antes, el propio periódico había hecho un llamamiento para evitar que Vizcaya quedara prácticamente sin representación en las grandes regatas. Aquella petición encontró respuesta entre los propios ciervanatos, que comprendieron la responsabilidad que recaía sobre ellos y decidieron volver a defender el prestigio del remo vizcaíno.


Un palmarés que habla por sí solo

El periodista recuerda entonces la brillante trayectoria reciente de la trainera.

En apenas unas semanas, Ciérvana había conseguido resultados extraordinarios:

  • Primer y segundo puesto en las regatas de Zarauz.

  • Subcampeonato de España de trainerillas en la ría de Bilbao.

  • Campeonato del Cantábrico de trainerillas en Castro Urdiales.


Con estos resultados, el cronista afirma que la trainera había enriquecido una vez más el prestigioso historial del remo vizcaíno.


La tradición de un pueblo marinero

El artículo recuerda que Ciérvana no era una revelación.

Muy al contrario, habla de una población con una larguísima tradición remera, señalando que los ciervanatos ya habían competido con enorme brillantez en las épocas doradas del remo vasco y que ahora aspiraban nuevamente a medirse con las mejores tripulaciones del Cantábrico.


Un llamamiento a toda Vizcaya

Tolete aprovecha también la ocasión para dirigir unas palabras a toda la afición.

Insiste en que la trainera dispone de lo verdaderamente importante: remeros, experiencia y tradición. Lo único que necesita es el respaldo económico suficiente para afrontar unas competiciones que suponían un enorme esfuerzo para un pueblo de recursos limitados.


Por ello anima a los lectores a seguir colaborando con la suscripción abierta en favor de Ciérvana, convencido de que ayudar a la trainera era también defender el prestigio deportivo de Vizcaya.


Una nueva esperanza

La noticia concluye con un mensaje lleno de optimismo.

Ciérvana regresaba a las grandes regatas no solo para competir, sino para representar dignamente al remo vizcaíno en un momento especialmente delicado. El esfuerzo de sus remeros, unido al apoyo popular, permitía mirar nuevamente al futuro con esperanza.

Aquel sencillo titular —«Ciérvana vuelve a la lucha»— resumía perfectamente el espíritu de un pueblo que nunca dejó de creer en su trainera.


Comentario histórico

Este artículo constituye el cierre de una serie de crónicas iniciada semanas antes por El Correo Español – El Pueblo Vasco. Tras informar de los entrenamientos, de los éxitos deportivos y de la campaña de apoyo económico, el periódico confirma que el esfuerzo colectivo había dado resultado.

No se trata únicamente del regreso de una trainera a la competición. Es el reflejo de cómo un pueblo entero, junto con la afición vizcaína, consiguió mantener viva una tradición remera que forma parte de la historia del Cantábrico.

La expresión «Ciérvana vuelve a la lucha» simboliza mucho más que una inscripción en una regata: representa la voluntad de una comunidad de seguir ocupando el lugar que durante décadas se había ganado sobre el mar.



1949-09-20

 | Ciérvana, un auténtico valor del remo vizcaíno


Las regatas interregionales disputadas en Santander durante el mes de septiembre de 1949 dejaron una profunda huella entre la afición vizcaína. No solo por la calidad deportiva de las pruebas, sino también por la polémica clasificación final, que privó a la trainera de Ciérvana del segundo puesto.

En su crónica publicada el 20 de septiembre de 1949, el periodista Tolete no oculta su indignación y dedica un encendido artículo a reivindicar el papel desempeñado por la tripulación ciervanata.


Una remontada extraordinaria

El cronista recuerda que durante la primera parte de la regata muchos aficionados vizcaínos temieron lo peor.

Sin embargo, a medida que avanzaba la prueba, la trainera de Ciérvana protagonizó una espectacular reacción. Tras superar la baliza, los remeros comenzaron una remontada que les permitió recuperar terreno a gran velocidad hasta alcanzar prácticamente a sus rivales.

Tolete describe aquella recuperación como una auténtica demostración de coraje, señalando que los ciervanatos entraron en meta apenas unos segundos por detrás de las embarcaciones cántabras después de haber protagonizado una de las mejores


La polémica clasificación

El periodista sostiene que la clasificación oficial no reflejaba fielmente lo ocurrido sobre el agua.

Según explica, la suma de los tiempos de las dos jornadas favoreció a Peñacastillo, mientras que Ciérvana, pese a haber recuperado una importante desventaja durante la segunda regata, fue relegada al tercer puesto por una diferencia mínima.

Tolete considera que el sistema de cómputo perjudicó injustamente a la trainera vizcaína y afirma que aquella clasificación privó a los ciervanatos del segundo lugar y del premio económico que, a su juicio, habían ganado con pleno merecimiento.


Bravo, ciervanatos

Uno de los momentos más emotivos del artículo llega cuando el periodista interrumpe su análisis para lanzar una sencilla exclamación:

«¡Bravo, ciervanatos!»


Con esas palabras reconoce el enorme esfuerzo realizado por la tripulación y el orgullo con el que defendió los colores de Vizcaya frente a algunas de las mejores traineras del Cantábrico.


El verdadero valor de la trainera

Tolete insiste en que el resultado oficial no debe ocultar lo verdaderamente importante.

Para él, Ciérvana había demostrado ser una de las mejores embarcaciones del momento. Su capacidad de reacción, la entrega de sus remeros y la calidad mostrada durante toda la competición confirmaban que el pueblo seguía ocupando un lugar destacado dentro del remo vizcaíno.

La crónica concluye dejando claro que, más allá de una clasificación discutida, el auténtico vencedor había sido el espíritu de superación demostrado por los ciervanatos.


Comentario histórico

Este artículo posee un valor especial porque no se limita a narrar una regata. Refleja el sentimiento de una parte importante de la prensa deportiva vizcaína, que consideró injusto el resultado oficial obtenido por Ciérvana en Santander.

La defensa que realiza Tolete de la tripulación demuestra el prestigio que la trainera había recuperado durante 1949. Después de años difíciles, Ciérvana volvía a competir al máximo nivel y era considerada una de las referencias del remo vizcaíno.

Más allá de la polémica, el artículo transmite una idea que resume toda aquella temporada: Ciérvana había recuperado su sitio entre las grandes traineras del Cantábrico.


Fuentes consultadas

  • El Correo Español – El Pueblo Vasco, 20 de septiembre de 1949, pág. 5. Artículo de Tolete: «Ciérvana, auténtico valor del remo vizcaíno».




1949-09-27

| Bilbao y Portugalete se rinden ante los campeones de Ciérvana


El 27 de septiembre de 1949, la prensa vizcaína describía con enorme entusiasmo el regreso de los remeros de Ciérvana tras proclamarse campeones de España de traineras en las aguas de San Sebastián. La recepción que les aguardaba en Vizcaya fue un auténtico homenaje popular, reflejo del orgullo que aquella histórica victoria despertó en toda la provincia.


Un recibimiento inolvidable

A su llegada a Bilbao, la expedición fue recibida entre continuos aplausos y vítores. En el Ayuntamiento, el alcalde, junto con varios concejales y representantes del deporte vizcaíno, felicitó personalmente a los campeones y les ofreció un refresco en su honor.

Desde la calle, una multitud reclamaba la presencia de los remeros en el balcón consistorial. Cuando finalmente aparecieron, los aplausos y los gritos de entusiasmo se sucedieron sin descanso, dedicando vivas a Ciérvana, a su patrón Germán Barguín, a la tripulación y a Vizcaya.


«Nadie esperaba nuestro triunfo»

Durante la celebración, el patrón Germán Barquin reconocía que en San Sebastián la mayoría de los pronósticos favorecían a Pedreña.

«Nadie esperaba nuestro triunfo, pero nosotros sí confiábamos en estos muchachos.»

El patrón destacaba la extraordinaria preparación de la tripulación y recordaba que el equipo había logrado unos registros que muy pocos imaginaban antes de comenzar la competición.


Un equipo forjado en el mar

Uno de los pasajes más emotivos de la crónica describe quiénes eran realmente aquellos campeones. El periodista explica que todos eran hombres del pueblo, pescadores acostumbrados al esfuerzo diario.

Durante la madrugada salían a faenar y, tras regresar del mar, dedicaban las horas libres al entrenamiento. Aquella combinación de sacrificio, disciplina y compañerismo fue, según el propio patrón, la clave del éxito conseguido en San Sebastián.


Portugalete también quiso homenajearles

La comitiva se desplazó después a Portugalete, donde los campeones volvieron a ser recibidos con una enorme ovación.

El gobernador civil entregó un donativo de 1.000 pesetas y anunció que el siguiente domingo, durante el partido que se disputaría en San Mamés, se haría entrega oficial de una copa conmemorativa a los vencedores. El alcalde de Portugalete también les obsequió con otro premio y diversas entidades anunciaron nuevas ayudas para reconocer el mérito deportivo de la tripulación.


Los homenajes continuaron en Portugalete

La extraordinaria acogida dispensada a los campeones no terminó con su recepción oficial. La prensa anunció que Portugalete organizaría el domingo día 1 de octubre una gran verbena popular en honor de los remeros de Ciérvana, amenizada por la Banda Municipal y diversos actos festivos en la Plaza del Generalísimo. Esta nueva celebración demuestra que el triunfo de la trainera fue vivido con entusiasmo no solo en Ciérvana, sino también en otras localidades de la ría, que quisieron rendir homenaje a los nuevos campeones de España.


La emoción llegó hasta Ciérvana

Mientras tanto, en Ciérvana, apenas habían quedado algunas mujeres y niños para recibir a los campeones. La mayor parte de los vecinos había acudido a Bilbao y Portugalete para acompañar personalmente a sus remeros durante aquella jornada inolvidable. La alegría se prolongó hasta altas horas de la madrugada, convirtiendo el regreso de la trainera en una auténtica fiesta popular.


Comentario histórico

Pocas veces una crónica periodística transmite con tanta intensidad el sentimiento de orgullo de un pueblo. Más allá del campeonato conquistado, este documento demuestra que la victoria de Ciérvana fue vivida como un triunfo colectivo de toda Vizcaya.

El recibimiento en Bilbao, el homenaje en Portugalete y la emoción que recorrió toda la comarca reflejan la enorme dimensión social que alcanzó el remo en aquellos años. Los campeones no regresaban únicamente con un título nacional: volvían convertidos en símbolo del esfuerzo, del trabajo y de la identidad marinera de todo un pueblo.


Fuentes consultadas

  • El Correo Español – El Pueblo Vasco, 27 de septiembre de 1949, págs. 1 y 8. Crónica del recibimiento tributado a los campeones de España de traineras de Ciérvana.


Nota del investigador

Este reportaje constituye uno de los testimonios periodísticos más completos y emocionantes conservados sobre la histórica victoria de 1949. Además de narrar el multitudinario recibimiento organizado en Bilbao y Portugalete, recoge las palabras del patrón Germán Barquin, quien atribuye el éxito al sacrificio de unos hombres que combinaban la pesca con los entrenamientos diarios. El periodista resume esa realidad con una frase que explica perfectamente el espíritu de aquella tripulación: eran remeros, pero antes que nada eran hombres del mar. Más de siete décadas después, estas páginas siguen transmitiendo la emoción de un triunfo que devolvió a Ciérvana al lugar más alto del remo español.





1949-09-29

| Vizcaya responde al triunfo de Ciérvana


El éxito conseguido por la trainera Virgen del Puerto había despertado un sentimiento de orgullo en toda Vizcaya. Después de conquistar el Campeonato de España, El Correo Español – El Pueblo Vasco decidió mantener abierta durante unos días más la suscripción popular iniciada semanas antes para ayudar económicamente a los remeros de Ciérvana.

En su edición del 29 de septiembre de 1949, el periódico explicaba las razones de aquella decisión y hacía un nuevo llamamiento a los aficionados para que respondieran al esfuerzo realizado por la tripulación.


Cuando pocos creían en ellos

La crónica comienza recordando una realidad que el tiempo había hecho olvidar.

Cuando el periódico abrió la suscripción con una aportación inicial de 250 pesetas, los remeros de Ciérvana eran prácticamente unos desconocidos para la mayoría de los aficionados vizcaínos.

Sin embargo, el diario creyó desde el primer momento en ellos. Aquellos jóvenes pedían muy poco, pero ofrecían entregarlo todo sobre el agua.


Una confianza recompensada

El periodista recuerda que, incluso después de las magníficas actuaciones en las regatas de Santander, la respuesta económica seguía siendo modesta.

Hasta la mañana en que Ciérvana conquistó el Campeonato de España, la suscripción apenas alcanzaba 2.093,30 pesetas, una cantidad muy inferior a la esperada para sufragar los importantes gastos que suponía competir al máximo nivel.


Para el periódico, aquella escasa respuesta no se debía a falta de solidaridad, sino al desconocimiento que muchos vizcaínos tenían de la verdadera dimensión deportiva de la trainera ciervanata.


Un pueblo que cumplió su palabra

El artículo recuerda que Ciérvana reunía todas las condiciones para representar dignamente al remo vizcaíno:

  • Una larga tradición remera.

  • Una tripulación íntegramente formada por jóvenes del pueblo.

  • La ilusión y la fe necesarias para afrontar una empresa tan difícil.

  • Y unos primeros éxitos que ya apuntaban el camino hacia la gloria.


El periódico explica que, cuando los remeros solicitaron ayuda, no dudó en prestársela porque veía en ellos compromiso, humildad y una enorme capacidad de sacrificio.


La hora del agradecimiento

Con el Campeonato de España ya conseguido, el llamamiento adquiere un tono especialmente emotivo.

El diario invita a todos los vizcaínos que habían celebrado la victoria a demostrar ahora su agradecimiento colaborando con la suscripción abierta en favor de Ciérvana.

Anuncia además que la lista permanecerá abierta hasta el sábado 1 de octubre, con el propósito de entregar el importe recaudado a los remeros el lunes 3 de octubre.


No se trataba únicamente de una ayuda económica.

Era una forma de reconocer el enorme esfuerzo realizado por unos jóvenes que habían devuelto a Vizcaya uno de los títulos más prestigiosos del remo nacional.


Comentario histórico

Este artículo refleja perfectamente el cambio de percepción que experimentó Ciérvana durante el verano de 1949.

Cuando comenzó la temporada, la trainera apenas era conocida fuera de su entorno. Sin embargo, sus victorias en trainerillas, su excelente actuación en Santander y, sobre todo, la conquista del Campeonato de España, hicieron que toda Vizcaya empezara a reconocer el mérito de aquellos remeros.

Más que una simple campaña de recaudación, la suscripción popular simboliza el respaldo de toda una provincia a un pequeño pueblo marinero que, con esfuerzo, disciplina y una enorme ilusión, había logrado devolver al remo vizcaíno a lo más alto.


Fuentes consultadas

  • El Correo Español – El Pueblo Vasco, 29 de septiembre de 1949, pág. 4. Artículo: «La suscripción en favor de Ciérvana».



Anexo documental | La suscripción popular a favor de los campeones de Ciérvana


Tras la conquista del Campeonato de España de Traineras de 1949, la prensa continuó publicando la relación de donativos destinados a homenajear a los remeros de Ciérvana. Estas listas permiten conocer quiénes colaboraron y muestran el amplio respaldo social que despertó la victoria.


Relación publicada el 1 de octubre de 1949

La suscripción partía de una cantidad acumulada de 2.133,30 pesetas. Ese día se incorporaron las siguientes aportaciones:

  • Segunda entrega del personal de la Empresa de Seguros Bilbao: 144 pesetas.

  • Doctor Amilibia: 25 pesetas.

  • Godulla Galíndez: 5 pesetas.

  • Segunda entrega de la afición de Sanfuentes: 101 pesetas.

  • Adolfo Barragán: 10 pesetas.

  • Dionisio Astorquia: 5 pesetas.

  • Un donante que firma como «Uno de Agüa»: 6 pesetas.


Con estas aportaciones, la recaudación alcanzaba las 2.479,30 pesetas.

Relación publicada el 2 de octubre de 1949

Partiendo de las 2.479,30 pesetas del día anterior, la campaña recibió nuevas aportaciones:

  • Artenga: 10 pesetas.

  • Enrique Martínez Inchausti Labarga: 100 pesetas.

  • Ignacio Zarracondegui: 100 pesetas.

  • Un donante que firma como «Un vizcaíno español»: 100 pesetas.

  • Francisco Alonso: 25 pesetas.

  • Don Tomás Zumalecárregui: 35 pesetas.

  • Señora Nati Pinedo.

  • Trucos: 10 pesetas.

El total de la suscripción ascendía ya a 2.849,30 pesetas.


Comentario histórico

Más allá de las cantidades recaudadas, estas relaciones de donantes permiten poner nombre a muchas de las personas, empresas y colectivos que quisieron participar en el homenaje a los campeones de Ciérvana. Resulta especialmente significativa la segunda aportación de la afición de Sanfuentes, prueba de que el entusiasmo por la victoria trascendía el propio pueblo y encontraba eco en localidades y barrios vecinos estrechamente vinculados a su entorno.

Creo que, en este caso, sí merece la pena conservar los nombres. Dentro de muchos años puede haber descendientes o investigadores que encuentren aquí una referencia a un familiar o a una entidad local. Ese tipo de detalles convierten un simple listado de donativos en un documento histórico con valor propio.




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