04. La historia de la trainera de Zierbena a través de la prensa desde desde 1950 hasta 1969
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Actualizado: hace 4 horas

1950-08-01
| Agosto, el mes de la trainerilla: la gran escuela del remo ciervanato
Con la llegada de agosto de 1950, las trainerillas volvían a ocupar el centro de la actualidad deportiva del Cantábrico. En un extenso artículo publicado por Tolete, El Correo Español – El Pueblo Vasco no solo repasaba el calendario de las principales regatas del verano, sino que reivindicaba el enorme valor de estas pequeñas embarcaciones como auténtica cantera de las futuras traineras.
La trainerilla deja de ser un deporte menor
El periodista comienza recordando que durante años hubo quien menospreció las regatas de trainerillas, considerándolas una competición de segunda categoría.
Sin embargo, la realidad estaba demostrando exactamente lo contrario.
La trainerilla había conquistado definitivamente el mes de agosto y se había convertido en la mejor escuela para formar a los futuros patrones y remeros de las grandes traineras del Cantábrico.
El ejemplo de Ciérvana
Para apoyar su afirmación, Tolete pone como ejemplo el caso de Ciérvana.
Recuerda el extraordinario recorrido realizado por la cuadrilla ciervanata durante la temporada anterior, cuando los jóvenes remeros fueron encadenando triunfos en las principales competiciones de trainerillas antes de dar el salto a la trainera.
Aquella progresión demostraba que el trabajo realizado en estas embarcaciones ligeras terminaba reflejándose después en las grandes regatas.
El SOS de un pueblo que supo responder
El periodista aprovecha la ocasión para recordar la campaña de apoyo económico promovida meses antes por el propio periódico.
Rememora cómo el llamamiento en favor de Ciérvana movilizó a numerosos aficionados y permitió sostener el esfuerzo económico necesario para que la trainera pudiera competir.
A continuación dirige un nuevo mensaje a los lectores:
«No escatimes tu óbolo generoso a la hora de echar mano a la cartera.»
No era únicamente una petición económica. Era una llamada a seguir respaldando a unos jóvenes que habían demostrado merecer la confianza depositada en ellos.
Un verano lleno de grandes citas
El artículo recuerda además el intenso calendario que esperaba a las trainerillas durante aquel mes de agosto.
Entre las principales pruebas figuraban:
Zarauz.
Bilbao.
Castro Urdiales.
Avilés, donde se disputaría el Campeonato de España.
Todas ellas servirían para medir el nivel de las mejores tripulaciones del Cantábrico y continuar alimentando una rivalidad deportiva que cada verano despertaba una enorme expectación.
Una filosofía que marcó una época
Más allá del calendario, el verdadero mensaje del artículo es otro.
Tolete sostiene que las trainerillas no deben entenderse únicamente como una competición independiente, sino como el lugar donde se forjan los grandes equipos del futuro.
La disciplina, el compañerismo, la coordinación y el esfuerzo aprendidos en estas pequeñas embarcaciones eran la base sobre la que después se construían las grandes traineras.
Y pocas localidades representaban mejor esa filosofía que Ciérvana, cuya juventud había demostrado durante la temporada anterior que el camino hacia los grandes triunfos comenzaba precisamente en la trainerilla.
Comentario histórico
Este artículo posee un enorme valor documental porque explica el papel que desempeñaban las trainerillas dentro del remo tradicional.
No se limita a anunciar regatas, sino que ayuda a comprender cómo se formaban las tripulaciones que más tarde competirían en la Bandera de la Concha o en los Campeonatos de España.
La referencia a Ciérvana no es casual. Para Tolete, la campaña realizada por los jóvenes remeros durante 1949 se había convertido en el mejor ejemplo de cómo una generación formada en trainerillas podía devolver a un pequeño pueblo marinero al primer plano del remo cantábrico.
Es, en definitiva, un reconocimiento al trabajo silencioso que precede a las grandes victorias.
Fuentes consultadas
El Correo Español – El Pueblo Vasco, 1 de agosto de 1950, pág. 6. Artículo de Tolete: «Agosto, mes de la trainerilla».
1950-08-10
| Ciérvana regresa a Zarauz con el peso de su historia
A comienzos de agosto de 1950, el ambiente remero del Cantábrico volvía a concentrarse en Zarauz. La villa guipuzcoana se preparaba para recibir una nueva edición de sus tradicionales regatas de trainerillas, convertidas ya en una de las grandes citas del verano.
En la víspera de la competición, Tolete dedicó una extensa crónica a analizar el significado de estas pruebas y el papel que desempeñaría Ciérvana, una de las tripulaciones llamadas a luchar nuevamente por la victoria.
Zarauz, una cita imprescindible del verano
El periodista destaca el enorme esfuerzo realizado por la organización para consolidar las regatas de trainerillas en una costa donde esta modalidad no siempre había gozado del mismo arraigo que en Vizcaya.
Tolete dedica un reconocimiento especial al alcalde de Zarauz, Ángel Urquiza, cuya constancia y entusiasmo habían contribuido decisivamente a convertir estas regatas en una de las pruebas más importantes del calendario del remo del Cantábrico.
Dos «Galipas» para defender el prestigio de Ciérvana
La gran noticia para la afición ciervanata era la presencia de dos trainerillas, las conocidas «Galipas», preparadas para competir durante el fin de semana.
El cronista subraya que ambas embarcaciones llegaban perfectamente preparadas, con una moral muy alta y dispuestas a medirse con las mejores cuadrillas del norte.
El recuerdo del gran éxito de 1949
Tolete mira inevitablemente hacia atrás.
Recuerda que, en su última participación en Zarauz, Ciérvana conquistó los dos primeros premios, una actuación extraordinaria que todavía permanecía muy viva en la memoria de los aficionados.
Precisamente ese brillante precedente era el que alimentaba ahora la gran incógnita de la temporada.
El periodista formula la pregunta que todos se hacían:
«¿Repetirán la hazaña, este año?»
Una sencilla frase que resume perfectamente la expectación existente antes del comienzo de las regatas.
Optimismo antes de la salida
Aunque Tolete evita hacer pronósticos rotundos, deja entrever claramente su confianza en la tripulación ciervanata.
Afirma que Ciérvana acudía a Zarauz rebosante de optimismo, convencida de sus posibilidades y con el prestigio adquirido durante la campaña anterior.
Para el cronista, cuando los remeros de Ciérvana salían al agua con esa confianza, cualquier temor desaparecía.
Mucho más que una simple regata
La crónica transmite la sensación de que las trainerillas ya no eran una competición menor.
Se habían convertido en el escenario donde nacían los futuros campeones de trainera y donde localidades como Ciérvana consolidaban el relevo generacional que garantizaría la continuidad de su extraordinaria tradición remera.
Comentario histórico
Este artículo tiene un enorme valor porque refleja el cambio de estatus que había experimentado Ciérvana en apenas un año.
En 1949 acudía a Zarauz como una tripulación prometedora. En 1950, en cambio, llegaba con la responsabilidad de defender los dos primeros puestos obtenidos la temporada anterior.
La pregunta de Tolete —«¿Repetirán la hazaña?»— demuestra hasta qué punto la trainera ciervanata se había convertido ya en una referencia del remo del Cantábrico. No era una simple participante: era una de las favoritas.
Fuentes consultadas
El Correo Español – El Pueblo Vasco, 10 de agosto de 1950, pág. 6. Artículo de Tolete: «Las regatas de trainerillas en Zarauz».
1950-08-15
| La “Virgen del Puerto” conquista Zarauz y Ciérvana vuelve a hacer historia
El 15 de agosto de 1950, El Correo Español – El Pueblo Vasco publicaba la esperada crónica de las regatas de trainerillas disputadas en Zarauz. Una vez más, el nombre de Ciérvana ocupaba un lugar de honor gracias al magnífico triunfo de la trainerilla Virgen del Puerto, que confirmó el excelente momento que atravesaba el remo ciervanato.
Un apoyo llegado desde América
Antes incluso de comenzar la competición, el periodista Tolete relata una curiosa escena que refleja el cariño que Ciérvana despertaba incluso entre quienes habían emigrado.
A la puerta del cuartel general de los remeros se detuvo un gran automóvil. De él descendió un ciervanato residente en América que, tras saludar a la tripulación, entregó 500 pesetas para la sociedad remera y dejó una importante cantidad de dinero para apostar por la victoria de su pueblo.
Según cuenta el cronista, si Ciérvana vencía repartirían las ganancias; si perdía, él asumiría toda la pérdida. Un gesto que simboliza la confianza y el orgullo que seguían sintiendo muchos hijos de Ciérvana, incluso desde el otro lado del Atlántico.
Una primera manga muy igualada
La jornada comenzó con la primera eliminatoria, en la que participaban:
Ciérvana (Santa María)
Zarauz
Cachivache
Aprendices de Sestao
Durante buena parte de la prueba apenas hubo diferencias entre las embarcaciones, aunque Zarauz consiguió mantenerse ligeramente por delante en algunos momentos decisivos.
La ciaboga que cambió la regata
El momento clave llegó durante la segunda ciaboga.
La Santa María intentó ceñirse demasiado a la embarcación-baliza y quedó enganchada durante unos instantes al cabo de fondeo. Aquella maniobra hizo perder unos segundos decisivos y permitió que la trainerilla de Zarauz tomara ventaja.
Tolete describe con gran detalle cómo un simple error en la maniobra bastó para cambiar el desarrollo de la manga.
La gran actuación de la “Virgen del Puerto”
La otra trainerilla de Ciérvana, la Virgen del Puerto, protagonizó una actuación impecable.
Desde las primeras paladas asumió el mando de la prueba y ya no abandonó la cabeza de la regata.
El periodista destaca especialmente la fuerza, el ritmo y la elegancia de la boga ciervanata, señalando que la tripulación avanzaba con un estilo inconfundible que la distinguía del resto de sus rivales.
Clasificación final
El cómputo de las dos jornadas dejó la siguiente clasificación:
Ciérvana (Virgen del Puerto) — 36 min. 12 s.
Esperanza (San Sebastián) — 36 min. 34 s.
Iberia (Sestao) — 37 min. 44 s.
Zarauz — 37 min. 52 4/5 s.
Castro — 37 min. 54 s.
Ciérvana (Santa María) — 38 min. 40 s.
Cachivache (Zarauz) — 39 min. 28 s.
Aprendices (Sestao) — 42 min. 09 s.
La bandera vuelve a Ciérvana
La entrega de premios se celebró con toda solemnidad en el Ayuntamiento de Zarauz, presidida por el alcalde Ángel Urquiza y representantes de la Federación Guipuzcoana de Remo.
La Virgen del Puerto recibió una magnífica bandera como vencedora, además del premio en metálico correspondiente. La tripulación de Esperanza, segunda clasificada, recibió una espléndida copa.
El periodista concluye felicitando especialmente al alcalde de Zarauz por haber consolidado unas regatas que ya figuraban entre las más prestigiosas del calendario del remo cantábrico.
Comentario histórico
Esta crónica confirma que el éxito de 1949 no fue una casualidad. La victoria de la Virgen del Puerto en Zarauz demuestra que Ciérvana seguía siendo una de las grandes referencias del remo del Cantábrico al comenzar la década de 1950.
El artículo posee además un extraordinario valor humano. La historia del emigrante que regresa desde América para animar a los remeros y apostar por ellos simboliza el profundo vínculo que muchos ciervanatos mantuvieron con su pueblo pese a la distancia. La trainera seguía siendo un motivo de unión y de orgullo colectivo.
Por encima de todo, esta victoria consolidó el prestigio deportivo de una generación de remeros que continuaba escribiendo algunas de las páginas más brillantes de la historia de Ciérvana.
Fuentes consultadas
El Correo Español – El Pueblo Vasco, 15 de agosto de 1950, pág. 8. Artículo de Tolete: «Ciérvana vence en las regatas de trainerillas de Zarauz».
Nota editorial: En este artículo se respetan las grafías originales empleadas por la prensa histórica cuando se reproducen nombres de municipios, localidades y otros topónimos procedentes de las fuentes originales.
1950-08-20
| Ciérvana vence la regata, pero el triunfo final es para Iberia
Las aguas del Campo de Volantín, en Bilbao, acogieron una de las competiciones de trainerillas más emocionantes del verano de 1950. La igualdad entre las tripulaciones fue absoluta y el desenlace no se decidió únicamente por la victoria en una manga, sino por la suma de los tiempos de las dos jornadas.
La crónica publicada por El Correo Español – El Pueblo Vasco el 20 de agosto de 1950 resume perfectamente lo ocurrido: Ciérvana ganó la regata del domingo, pero el título fue para Iberia por un margen de tan solo cuatro quintos de segundo.
Un duelo entre los mejores
Tras la jornada inaugural, el esfuerzo realizado por Iberia y por Ciérvana (Virgen del Puerto) hacía prever una segunda prueba de enorme intensidad.
El periodista señala que la competición quedó reducida prácticamente a un mano a mano entre ambas trainerillas, mientras que San Nicolás, de Portugalete, navegó ya a mayor distancia. La otra embarcación ciervanata, la Santa María, no pudo tomar la salida al no presentarse a tiempo, quedando eliminada.
Ciérvana gana la segunda jornada
En la regata del domingo, la Virgen del Puerto volvió a demostrar su extraordinario nivel.
Los tiempos de la jornada fueron:
Ciérvana (Virgen del Puerto): 13 minutos y 57 segundos.
Iberia A: 14 minutos y 8 segundos.
San Nicolás: 15 minutos y 25 segundos.
La trainerilla ciervanata fue la más rápida del día, mejorando incluso el registro conseguido en la jornada anterior.
Cuatro quintos de segundo
Sin embargo, el reglamento establecía que la clasificación definitiva se obtendría sumando los tiempos de las dos regatas.
Ese cómputo ofreció uno de los finales más ajustados que podían imaginarse:
Iberia A — 28 minutos y 7 segundos.
Ciérvana (Virgen del Puerto) — 28 minutos y 7 segundos y 4/5.
San Nicolás — 31 minutos, 1 segundo y 1/5.
La diferencia entre el campeón y el subcampeón fue de apenas cuatro quintos de segundo tras casi media hora de competición.
Una derrota que sabe a victoria
Lejos de mostrarse decepcionado, Tolete destaca el extraordinario comportamiento de la tripulación de Ciérvana.
El cronista explica que los remeros consiguieron mejorar su tiempo respecto a la jornada anterior en trece segundos, mientras que Iberia acusó el enorme esfuerzo realizado el primer día y empeoró ligeramente su registro.
La victoria parcial de la Virgen del Puerto demostraba, una vez más, que la trainerilla ciervanata seguía siendo una de las embarcaciones más fuertes del Cantábrico.
Comentario histórico
Este artículo tiene un gran interés porque pone de manifiesto el altísimo nivel competitivo alcanzado por la Virgen del Puerto durante la temporada de 1950.
Aunque el triunfo absoluto correspondió a Iberia, la victoria de Ciérvana en la segunda jornada y la mínima diferencia en el cómputo final confirman que ambas trainerillas protagonizaron uno de los duelos más igualados del verano.
Además, la crónica refleja el rigor con el que se organizaban estas competiciones, donde la regularidad a lo largo de dos jornadas podía resultar tan decisiva como una victoria parcial. Para Ciérvana, este segundo puesto supuso una nueva demostración de que seguía instalada entre la élite del remo cantábrico.
Fuentes consultadas
El Correo Español – El Pueblo Vasco, 20 de agosto de 1950, pág. 7. Artículo de Tolete: «Ciérvana venció en la regata de ayer».
1950-10-01
| Un año después: el agradecimiento de los remeros de Ciérvana
Transcurrido aproximadamente un año desde la histórica conquista del Campeonato de España de Traineras de 1949, El Correo Español – El Pueblo Vasco informaba del destino definitivo de la suscripción popular abierta en favor de los remeros de Ciérvana.
El periódico comunicaba que el importe recaudado, 3.995 pesetas, ya había sido entregado al presidente de la Sociedad de Remo Virgen del Puerto, quien transmitía públicamente el agradecimiento de toda la tripulación y de la afición ciervanatarra hacia las numerosas personas que habían colaborado con sus donativos.
Un agradecimiento sincero
En la nota publicada por el presidente de la Sociedad de Remo puede leerse un mensaje cargado de gratitud hacia todos los colaboradores:
«Dicha suscripción ha alcanzado la cantidad de 3.995 pesetas, que si bien no es excesiva, es reflejo de la adhesión de numerosos deportistas a los afanes deportivos de los citados remeros.»
Pero el comunicado también aprovechaba para explicar las dificultades atravesadas durante la temporada de 1950.
Un año mucho más complicado
El presidente lamentaba que el club no hubiera podido ofrecer una campaña tan brillante como la del año anterior. Según explicaba, diversos contratiempos impidieron reunir una tripulación formada exclusivamente por remeros del propio pueblo.
En el texto recordaba que la entidad había solicitado autorización al Departamento Marítimo para poder incorporar algunos tripulantes, petición que no pudo resolverse a tiempo. Como consecuencia, la trainera tuvo que competir en circunstancias mucho más difíciles que en la extraordinaria temporada de 1949.
A pesar de ello, el comunicado terminaba con un mensaje de esperanza, expresando el deseo de que, cuando el Abra de Bilbao acogiera nuevamente el Campeonato de España, la suerte acompañara a los remeros de Ciérvana y pudieran conquistar por fin el título que las circunstancias les habían impedido revalidar.
Comentario histórico
Este documento posee un enorme valor porque cierra un ciclo. La suscripción popular iniciada tras la conquista del Campeonato de España no solo sirvió para ayudar económicamente a los remeros, sino que simbolizó el respaldo de toda Vizcaya a una tripulación que se había ganado el respeto de la afición.
Igualmente interesante resulta la sinceridad con la que la propia Sociedad de Remo explicó las dificultades sufridas en 1950. Lejos de buscar excusas, dejó constancia de los problemas para formar la tripulación y agradeció el apoyo recibido con una notable elegancia.
Nota del investigador
Este comunicado representa el epílogo de la campaña solidaria iniciada tras el campeonato de 1949. Gracias a las publicaciones anteriores conocemos la evolución diaria de la suscripción y los nombres de muchos de los donantes; con esta nota, publicada un año después, sabemos también cuál fue el importe definitivo (3.995 pesetas) y cómo la propia Sociedad de Remo Virgen del Puerto quiso agradecer públicamente aquel gesto colectivo. Es un documento que refleja la estrecha unión entre la trainera y la sociedad vizcaína de la época, así como la transparencia con la que el club informó de las dificultades de la temporada siguiente.
1950-09-05
| Ciérvana alcanza la regata de honor de la Bandera de la Concha
Las aguas de la bahía de La Concha, en San Sebastián, volvieron a reunir el 3 de septiembre de 1950 a las mejores traineras del Cantábrico en una de las citas más prestigiosas del calendario.
Entre ellas estaba la trainera «Virgen del Puerto», de Ciérvana, que volvía a representar con orgullo al remo vizcaíno en una competición de máximo nivel.
Un comienzo muy igualado
El sorteo de balizas situó a las embarcaciones en este orden:
Esperanza (San Sebastián).
Iberia (Sestao).
Virgen del Puerto (Ciérvana).
Zarauz.
La salida fue muy disputada. El Esperanza tomó una ligera ventaja, mientras Sestao ocupaba inicialmente la segunda posición.
Sin embargo, conforme avanzaban los primeros metros, Ciérvana comenzó una magnífica reacción, aumentando el ritmo de sus paladas hasta superar a la trainera sestaoarra y lanzarse a la persecución de los donostiarras.
La ciaboga decidió la regata
Uno de los momentos clave llegó en la ciaboga.
La crónica explica que Ciérvana alcanzó prácticamente al Esperanza antes de virar, llegando incluso a entrar muy igualada. Pero la maniobra no fue tan limpia como la de los guipuzcoanos, que aprovecharon esa pequeña ventaja para salir mejor orientados y comenzar a abrir distancia.
A partir de ese instante, la trainera donostiarra encontró mejor las olas y fue aumentando poco a poco su ventaja hasta la meta.
Clasificación oficial
El Jurado estableció la siguiente clasificación:
🥇 Club Deportivo Esperanza (San Sebastián) — 21 minutos y 53 segundos.
🥈 «Virgen del Puerto» (Ciérvana) — 22 minutos y 28 segundos 3/5.
🥉 Iberia (Sestao) — 23 minutos y 7 segundos.
4.º Zarauz — 24 minutos y 2 segundos 2/5.
Billete para la regata de honor
Aunque el Esperanza obtuvo una clara victoria, el excelente segundo puesto de Ciérvana tuvo una enorme recompensa.
El reglamento establecía que disputarían la regata de honor las traineras que terminaran a menos de un minuto del vencedor. Gracias a esa diferencia, Ciérvana logró clasificarse para la gran final, mientras que Sestao y Zarauz quedaron relegadas a la regata de consolación.
La prensa señalaba además que muchos aficionados confiaban en que la trainera de Ciérvana mejorara durante la semana de entrenamientos, por lo que la Bandera de la Concha todavía permanecía abierta.
Un pueblo entre la élite del Cantábrico
Esta crónica demuestra que, en 1950, la trainera de Ciérvana seguía compitiendo entre las mejores embarcaciones del norte peninsular.
Lejos de conformarse con participar, luchó de tú a tú con el vigente campeón durante buena parte de la prueba y consiguió clasificarse para la regata decisiva de la Bandera de la Concha, uno de los mayores éxitos deportivos de aquella temporada.
Fuentes consultadas
El Correo Español – El Pueblo Vasco, 5 de septiembre de 1950, p. 7. Crónica de la primera jornada de las regatas de traineras de San Sebastián, con la clasificación oficial y el acceso de Ciérvana a la regata de honor.
1950-10-10
| Iberia conquista el Campeonato Vizcaíno de bateles tras un gran duelo con Ciérvana
Con el verano ya terminado y las grandes regatas de traineras convertidas en recuerdo, las aguas de Portugalete acogieron la última gran cita del calendario remero vizcaíno de 1950: el Campeonato Vizcaíno de bateles.
La prueba, organizada por la Sociedad Deportiva Náutica de Portugalete con el patrocinio del Ayuntamiento, reunió a las mejores tripulaciones de la temporada y ofreció un emocionante duelo entre Iberia A y Ciérvana, las dos embarcaciones que habían protagonizado buena parte de las competiciones del año.
Un final digno para la temporada
El cronista Tolete comienza lamentando que las clásicas regatas de traineras hubieran atravesado un año complicado por los problemas organizativos y económicos.
Sin embargo, destaca que el público seguía respondiendo con entusiasmo. Los muelles de Portugalete y Las Arenas volvieron a llenarse de aficionados, demostrando que la pasión por el remo seguía intacta en la ría.
Un duelo apasionante
Desde la salida quedó claro que el campeonato se decidiría entre Iberia A y Ciérvana.
Los sestaoarras lograron una ligera ventaja en los primeros metros, pero la tripulación ciervanata no dejó de presionar en ningún momento. Durante las siete ciabogas del recorrido, ambas embarcaciones mantuvieron un pulso constante, con Ciérvana intentando reducir diferencias en cada maniobra.
Solo en la recta final consiguió Iberia abrir el margen suficiente para asegurar el título de campeón vizcaíno.
Clasificación final
La clasificación de la regata fue la siguiente:
Iberia A – 10 minutos y 2 segundos.
Ciérvana – 10 minutos y 17 segundos.
San Nicolás (Portugalete) – 10 minutos y 41 segundos.
Iberia C (Aprendices) – 10 minutos y 53 segundos.
Tolete felicita expresamente a Iberia A por un campeonato plenamente merecido, destacando la calidad de su tripulación y la brillante temporada realizada.
El único tropiezo de Ciérvana
Aun reconociendo el mérito del campeón, el periodista dedica uno de los pasajes más interesantes de la crónica a analizar la actuación de Ciérvana.
Afirma que los ciervanatos no llegaron a adaptarse completamente al batel, una embarcación muy diferente a la trainerilla y a la trainera, modalidades en las que habían demostrado sobradamente su potencial durante la temporada.
Sin embargo, lejos de criticar a la tripulación, interpreta su derrota como un simple accidente deportivo. Tras el fuerte ataque final lanzado por Iberia, concluye con una frase que resume perfectamente su admiración:
«¡Ciérvana, gran oponente de un campeón auténtico!»
El futuro del remo vizcaíno
Tolete también dedica unas líneas a San Nicolás y a los jóvenes aprendices de Iberia, destacando su entrega y asegurando que representaban el futuro del remo vizcaíno.
Para el periodista, aquella regata demostraba que existía una nueva generación preparada para tomar el relevo y mantener vivo el prestigio del remo en la ría.
Comentario histórico
Esta crónica pone el broche final a una temporada extraordinaria para Ciérvana. Aunque el Campeonato Vizcaíno de bateles terminó con la victoria de Iberia, el periodista deja claro que la embarcación ciervanata fue su rival más serio y digno.
Resulta especialmente significativo que, incluso en una modalidad que no era la más favorable para los remeros de Ciérvana, el cronista continúe destacando su espíritu competitivo y su capacidad para discutir el triunfo hasta los últimos metros.
El artículo transmite una idea que se repite a lo largo de toda la temporada de 1950: Ciérvana había recuperado definitivamente su lugar entre las grandes referencias del remo vizcaíno.
Fuentes consultadas
El Correo Español – El Pueblo Vasco, 10 de octubre de 1950, pág. 3. Crónica de Tolete: «Iberia se adjudicó el campeonato vizcaíno».
1951-04-17
| Un bogador de Ciérvana participa en un festival benéfico en San Sebastián
El 17 de abril de 1951, El Correo Español – El Pueblo Vasco publicó una amplia crónica del festival benéfico organizado en el frontón Urumea de San Sebastián a favor del pelotari Juanito Altuna.
Entre los participantes figuraba L. F. Arteche, presentado por el periódico como bogador de Ciérvana, quien tomó parte en un combate de exhibición frente al portugalujo Santibáñez.
El cronista describe el encuentro con un tono humorístico y festivo, destacando la diferencia física entre ambos contendientes y el ambiente de camaradería que presidió toda la velada.
Más allá de la anécdota deportiva, la noticia demuestra que un deportista vinculado al remo de Ciérvana era invitado a participar en actos benéficos de gran repercusión, compartiendo cartel con destacados pelotaris y deportistas del momento.
Comentario histórico
Aunque no se trata de una regata, este documento posee un notable interés para la memoria deportiva de Ciérvana.
La presencia de un bogador de Ciérvana en un festival celebrado en San Sebastián evidencia el reconocimiento del que gozaban algunos de sus remeros fuera del ámbito local. Es un pequeño detalle periodístico que ayuda a reconstruir la presencia de los deportistas galipos en la vida deportiva vasca de mediados del siglo XX.
Fuentes consultadas
El Correo Español – El Pueblo Vasco, 17 de abril de 1951, pág. 6. Artículo de Pacorro: «El emocionante duelo Balet-Orbea se traduce en un espléndido beneficio para Juanito Altuna».
Nota del investigador
Este documento constituye una de las referencias más antiguas localizadas hasta ahora a un remero de Ciérvana en la prensa de la época. Aunque el protagonista no participa en una competición de remo, el periódico lo identifica expresamente como «bogador de Ciérvana», lo que demuestra que los deportistas vinculados al municipio ya gozaban de cierta proyección pública a comienzos de la década de 1950. Es un pequeño, pero valioso, testimonio de la presencia del remo galipo más allá de las propias regatas.
1951-10-07
| El Campeonato Vizcaíno de bateles pone el broche a la temporada de remo
El 7 de octubre de 1951, El Correo Español – El Pueblo Vasco anunciaba la celebración de la última gran cita del calendario remero vizcaíno: el Campeonato Vizcaíno de bateles, que iba a disputarse en aguas de Portugalete.
La prueba servía para cerrar oficialmente la temporada y decidir qué tripulación representaría a Vizcaya en el próximo Campeonato de España de bateles, previsto para los días 13 y 14 de octubre en el estanque del Retiro de Madrid.
Seis cuadrillas en busca del título
La Federación Vizcaína decidió retrasar el campeonato hasta el final de la temporada con un objetivo muy concreto: que la embarcación vencedora llegara en el mejor estado posible a la cita nacional.
Finalmente, seis cuadrillas tomaron parte en la competición:
Iberia A (Sestao)
Iberia B (Sestao)
Iberia C (Aprendices de Sestao)
San Nicolás A (Portugalete)
San Nicolás B (Portugalete)
Abra Club de Mar (Las Arenas)
El artículo señala que la gran favorita era Iberia, que incluso presentaba tres embarcaciones distintas, mientras que Portugalete acudía con dos y el Abra Club de Mar con una sola representación.
La ausencia de Ciérvana
Llama especialmente la atención un detalle: Ciérvana ya no aparece entre las participantes.
Después de las brillantes campañas desarrolladas en 1949 y 1950, en las que la tripulación ciervanata había protagonizado algunos de los mejores duelos del remo vizcaíno, el relevo pasa ahora a otras sociedades deportivas.
Este silencio documental resulta tan significativo como las propias victorias de años anteriores y marca un nuevo capítulo en la evolución del remo de la comarca.
Los colores de cada tripulación
Tolete dedica el tramo final de la crónica a un detalle muy curioso, describiendo la indumentaria que vestirían los participantes.
Las camisetas serían:
Iberia A: verde ribeteada de rojo.
Iberia B: azul.
Iberia C: verde y blanco.
San Nicolás A: amarilla.
San Nicolás B: color salmón.
Abra Club de Mar: azul y blanco.
Este tipo de descripciones posee hoy un gran valor histórico, ya que permite conocer la identidad visual de las distintas cuadrillas en una época en la que apenas existía documentación fotográfica en color.
El cierre de una temporada
El periodista confía en que la regata sea emocionante y destaca que la representación vizcaína que viaje posteriormente a Madrid deberá hacerlo en las mejores condiciones posibles para aspirar al Campeonato de España.
Con esta prueba concluía oficialmente la campaña remera de 1951 en Vizcaya, una temporada que seguía demostrando la enorme vitalidad del remo tradicional en la ría del Nervión.
Comentario histórico
Aunque Ciérvana no figura entre las embarcaciones participantes, este artículo resulta muy útil para comprender la evolución del remo vizcaíno a comienzos de los años cincuenta.
Tras el extraordinario protagonismo alcanzado por los ciervanatos en 1949 y 1950, la documentación muestra un cambio de escenario en el que sociedades como Iberia y San Nicolás toman el relevo en el Campeonato Vizcaíno de bateles.
Al mismo tiempo, la crónica conserva pequeños detalles —como los colores de las camisetas o el sistema de clasificación para el Campeonato de España— que ayudan a reconstruir con precisión la organización del remo de aquella época.
Fuentes consultadas
El Correo Español – El Pueblo Vasco, 7 de octubre de 1951, pág. 6. Crónica de Tolete: «El Campeonato Vizcaíno de bateles».
1952-08-14
| Un bogador de Ciérvana contribuye al subcampeonato de Iberia en el Campeonato de España de Trainerillas
El 14 de agosto de 1952, El Correo Español – El Pueblo Vasco publicó un amplio análisis de Estrobo sobre el reciente Campeonato de España de Trainerillas, disputado en Portugalete.
Orio, justo campeón
El periodista señala la indiscutible superioridad de Orio, cuya preparación y selección de la tripulación la convertían en la mejor embarcación del momento.
Tras ella, el gran protagonismo correspondió a Iberia, de Sestao, que obtuvo el subcampeonato después de ofrecer una regata muy inteligente y llena de pundonor.
El detalle que une la historia con Ciérvana
Entre los comentarios del cronista aparece un dato especialmente interesante:
«El otro bogador es ciervanato, pero fichado por Iberia, con la que ha participado toda la temporada.»
Con esta sencilla frase, Estrobo deja constancia de que uno de los tripulantes de Iberia era natural de Ciérvana, aunque competía federativamente con el club sestaoarra.
El periodista aprovecha además para desmontar el rumor de que la tripulación de Iberia estuviera formada por remeros de distintos pueblos, aclarando que seis de sus siete bogadores eran vecinos de Sestao y que el único integrante de fuera era precisamente el bogador ciervanato.
Un reconocimiento implícito
Lejos de restar mérito al resultado de Iberia, esta aclaración pone en valor la presencia de un remero de Ciérvana en una de las mejores trainerillas del campeonato nacional, reflejando el prestigio que comenzaban a alcanzar los bogadores galipos incluso antes de la creación del club moderno.
Comentario histórico
En ocasiones, los detalles más pequeños son los que mejor ayudan a reconstruir la historia.
Esta breve referencia demuestra que, a comienzos de la década de 1950, los remeros de Ciérvana ya eran capaces de integrarse en tripulaciones punteras del remo vizcaíno. El hecho de que Estrobo considere oportuno mencionar expresamente el origen ciervanato de uno de los bogadores convierte esta noticia en un testimonio especialmente valioso para comprender la tradición remera del municipio.
Fuentes consultadas
El Correo Español – El Pueblo Vasco, 14 de agosto de 1952, pág. 6. Artículo de Estrobo: «Comentarios al Campeonato de España de Trainerillas».
Nota del investigador
Este artículo aporta un dato de gran interés para la historia del remo en Ciérvana. Al analizar la composición de la tripulación de Iberia, Estrobo precisa que el único bogador que no era vecino de Sestao era un ciervanato fichado por el club, lo que demuestra que los remeros del municipio ya gozaban de reconocimiento suficiente para competir en una de las mejores embarcaciones vizcaínas del momento. Aunque el periódico no cita su nombre, la referencia constituye una valiosa prueba documental de la aportación de Ciérvana al remo de competición en los primeros años de la década de 1950.
1952-09-09
| La polémica de las fichas de Iberia y los rumores sobre remeros de Ciérvana
Las regatas de La Concha de 1952 no comenzaron únicamente con emoción deportiva. La jornada previa estuvo marcada por diversas reuniones entre el Jurado, la Federación de Remo y los delegados de los clubes para resolver varias cuestiones reglamentarias relacionadas con las tripulaciones participantes.
Las fichas de los remeros de Iberia
El periódico explica que surgieron reclamaciones de última hora sobre la documentación presentada por la trainera de Iberia. Según la crónica, el reglamento establecía claramente los requisitos relativos a la vecindad y a la federación de los remeros, así como los plazos para presentar la documentación.
Finalmente, Iberia retiró voluntariamente a tres de los remeros inicialmente seleccionados y sustituyó a uno de sus titulares, quedando así resuelta la cuestión antes del comienzo de la competición. Además, se acordó que la documentación definitiva de la tripulación sería revisada nuevamente por el Jurado en los días siguientes.
Los rumores sobre Ciérvana
La noticia recoge también un rumor que circuló durante aquellas horas de incertidumbre: se comentaba que varios remeros de Ciérvana podían formar parte de la tripulación de Iberia.
El propio periodista adopta una postura prudente y evita presentar esa información como un hecho probado. En su lugar escribe:
«No vamos a caer en la precipitación de admitir como cierto el rumor, pero lo recogemos como orientación y explicación de lo que sucedió.»
Esa cautela resulta especialmente significativa, ya que muestra la voluntad del periódico de diferenciar claramente entre los rumores y los hechos confirmados.
Una regata de enorme nivel
Superada la polémica administrativa, la competición pudo celebrarse con normalidad. Orio confirmó los pronósticos y se adjudicó la primera jornada, mientras que Iberia ofreció una magnífica impresión y Pasajes de San Juan volvió a demostrar el alto nivel del remo guipuzcoano.
Comentario histórico
Este documento posee un gran interés porque permite conocer el funcionamiento interno de las regatas de La Concha en la década de 1950. Las cuestiones relacionadas con la elegibilidad de los remeros, la documentación y el cumplimiento del reglamento eran examinadas con detalle antes de autorizar la participación de cada tripulación.
Igualmente relevante resulta la prudencia mostrada por el periodista al tratar los rumores sobre la posible presencia de remeros de Ciérvana en la trainera de Iberia, diferenciando claramente entre una información contrastada y una simple especulación.
Fuentes consultadas
El Correo Español – El Pueblo Vasco, 9 de septiembre de 1952, pág. 7. Crónica de las regatas de La Concha.
Nota del investigador
Este recorte constituye un buen ejemplo de cómo debe interpretarse la prensa histórica. Aunque menciona el rumor de que algunos remeros de Ciérvana podían estar integrados en la tripulación de Iberia, el propio periódico advierte expresamente que no puede darlo por cierto. Por ello, este episodio debe conservarse como parte del ambiente que rodeó aquellas regatas, pero no puede utilizarse como prueba documental de que dichos remeros participaran realmente, salvo que aparezcan nuevas fuentes que lo confirmen. Precisamente esa prudencia es la que permite reconstruir la historia con el máximo rigor.
1952-09-10
| Iberia aclara la polémica: «Todos sus remeros son del pueblo»
Un día después de las primeras informaciones sobre las incidencias previas a las regatas de La Concha de 1952, El Correo Español – El Pueblo Vasco publicó la versión ofrecida por los responsables de la trainera de Iberia, dando por resuelta la controversia.
La explicación de Iberia
El club confirmó que, efectivamente, existieron discrepancias respecto a la documentación exigida antes de la competición. Según explicaban sus responsables, en San Sebastián les solicitaron las fichas federativas correspondientes a 1950 y 1951, una documentación que no pudieron presentar en ese mismo momento.
No obstante, insistían en que la situación reglamentaria de la tripulación era perfectamente legal. El portavoz del club afirmaba:
«Todos los bogadores de Iberia son del pueblo, porque en el pueblo trabajan o en el pueblo viven.»
Los remeros de Ciérvana
La noticia también respondía al rumor aparecido el día anterior acerca de una posible participación de remeros de Ciérvana en la trainera de Iberia.
La explicación ofrecida por el club resulta muy reveladora: reconocía que entre sus remeros había hombres que anteriormente habían bogado con Ciérvana, pero precisaba que, en 1952, todos ellos cumplían las condiciones reglamentarias para formar parte de Iberia, bien por residir en el municipio, bien por desarrollar allí su actividad laboral.
De esta forma, el periódico daba por aclarada la controversia surgida en la víspera.
Cambio en el sistema de clasificación
La información añadía además una importante novedad deportiva. La clasificación final ya no dependería únicamente de una regata, sino de la suma de los tiempos obtenidos en las dos jornadas, por lo que todas las tripulaciones mantenían opciones al triunfo final.
También se anunciaban los emparejamientos para la segunda jornada, con intercambio de calles entre las embarcaciones para garantizar la igualdad de condiciones.
Comentario histórico
Este artículo completa la información publicada el día anterior y permite comprender mejor el origen de la polémica. Más que un problema relacionado con la identidad de los remeros, el debate giró alrededor de la documentación federativa y de la interpretación del reglamento.
Resulta especialmente interesante la referencia a antiguos bogadores de Ciérvana, ya que confirma la movilidad existente entre diferentes clubes del Cantábrico, siempre dentro de las normas vigentes en aquella época.
Nota del investigador
Este documento ayuda a interpretar correctamente la noticia del 9 de septiembre de 1952. Mientras que el primer artículo recogía los rumores existentes antes de la regata, el publicado al día siguiente incorpora la versión del propio club Iberia, aclarando que algunos de sus remeros habían pertenecido anteriormente a Ciérvana, pero defendiendo que todos cumplían en ese momento los requisitos reglamentarios para competir con la trainera vizcaína. No se trata, por tanto, de una desautorización del artículo anterior, sino de una ampliación de la información que permite reconstruir los hechos con mayor precisión.
1959-09-13
| Remeros de Ciérvana reforzarán a Portugalete en el Campeonato de España de Trainerillas
La prensa deportiva anunciaba la gran expectación que despertaba el Campeonato de España de Trainerillas, previsto para celebrarse el 16 de septiembre de 1959 en Bermeo. El ambiente en la villa marinera era de máxima ilusión y todo hacía prever una de las ediciones más competidas de aquellos años.
Portugalete confía en varios remeros de Ciérvana
Entre las tripulaciones participantes figuraba Portugalete, que afrontaba el campeonato con optimismo. La información destaca expresamente que la embarcación portugaluja contaría con el concurso de varios remeros de Ciérvana, circunstancia que reforzaba notablemente sus aspiraciones deportivas.
El periódico señalaba además que los portugalujos llegaban muy animados y confiaban en luchar por el campeonato o, al menos, por una de las primeras posiciones.
Una participación de gran nivel
Junto a Portugalete se esperaba la presencia de otras trainerillas destacadas del momento, como Orio, Iberia, Pedreña, Kaiku, Remeros del Nalón y, previsiblemente, Pasajes de San Juan, entre otras.
El ambiente previo hacía presagiar un campeonato de enorme nivel y una nueva confrontación entre las tripulaciones vizcaínas y guipuzcoanas.
Comentario histórico
Esta noticia confirma que, a finales de la década de 1950, los remeros de Ciérvana continuaban siendo muy valorados dentro del remo vizcaíno. Su presencia reforzando la trainerilla de Portugalete demuestra el prestigio deportivo que habían alcanzado y la colaboración habitual que existía entre distintos clubes cuando el reglamento lo permitía.
Nota del investigador
Este recorte resulta especialmente interesante porque no menciona nombres concretos, sino que habla de «varios remeros de Ciérvana» integrados en la trainerilla de Portugalete. Constituye, por tanto, una nueva referencia documental que evidencia el reconocimiento del que gozaban los bogadores ciervanatos más allá de su propio club y confirma que seguían siendo considerados un refuerzo importante para otras embarcaciones vizcaínas.
1959-09-16
| Los remeros de Ciérvana refuerzan al Portugalete en el Campeonato de España de Trainerillas
El 16 de septiembre de 1959, las aguas de Bermeo se preparaban para acoger una de las grandes citas del calendario remero nacional: el Campeonato de España de Trainerillas.
En la víspera de la competición, El Correo Español – El Pueblo Vasco publicaba una amplia información en la que analizaba a los principales aspirantes al título y dejaba un dato de enorme interés para la historia del remo ciervanato.
Bermeo, capital del remo
La organización del campeonato corría a cargo del Club Bermeo, con el patrocinio del Ayuntamiento y la colaboración del periódico.
Las regatas comenzarían a las once y media de la mañana, y la expectación era enorme. Se anunciaba la llegada de numerosos aficionados en autobuses, automóviles e incluso embarcaciones, confirmando la enorme popularidad que el remo seguía teniendo en la costa cantábrica.
Dos grandes favoritos
El periodista consideraba que el campeonato presentaba dos claros candidatos al título:
Sestao.
Portugalete.
Ambas embarcaciones llegaban en un excelente momento de forma y eran señaladas como las principales aspirantes a proclamarse campeonas de España.
Un detalle que une a Portugalete y Ciérvana
La noticia incorpora una información especialmente valiosa para la historia local.
Al referirse a la trainera de Portugalete, el cronista explica que el club había incorporado varios remeros ciervanatos con el propósito de reforzar la tripulación y aumentar sus opciones de victoria.
El periódico señala expresamente que Portugalete había «importado unos cuantos remeros ciervanatos», convencido de que su aportación podía resultar decisiva para conquistar el campeonato.
Este dato demuestra el prestigio que seguían teniendo los bogadores de Ciérvana a finales de la década de 1950. Aunque el pueblo no presentaba una embarcación propia en esta competición, sus remeros continuaban siendo muy valorados por otros clubes históricos del remo vizcaíno.
Una competición abierta
El artículo también menciona que, si finalmente acudían Pasajes de San Juan, Pedreña o Remeros del Nalón, el campeonato adquiriría todavía un mayor nivel competitivo.
La presencia de estas tripulaciones podía convertir la regata en una de las más igualadas de los últimos años.
El prestigio de los bogadores ciervanatos
Más allá del resultado final, la noticia pone de manifiesto una realidad muy significativa.
A finales de los años cincuenta, los remeros de Ciérvana seguían siendo considerados una garantía de calidad, hasta el punto de que uno de los grandes favoritos al Campeonato de España decidió reforzar su tripulación con ellos.
Es un reconocimiento implícito al nivel alcanzado por la escuela remera ciervanata durante las décadas anteriores.
Comentario histórico
Aunque esta noticia no recoge una victoria de Ciérvana, sí aporta un dato muy relevante para comprender la evolución del remo local.
Las campañas de 1949 y 1950 habían consolidado el prestigio de los bogadores ciervanatos. Nueve años después, ese reconocimiento seguía plenamente vigente. El hecho de que Portugalete recurriera a varios remeros de Ciérvana para afrontar un Campeonato de España demuestra que la experiencia y la calidad de aquellos hombres continuaban siendo muy apreciadas en el remo vizcaíno.
Es un magnífico ejemplo de cómo la tradición remera de Ciérvana siguió presente incluso cuando el protagonismo recaía en otras sociedades deportivas.
Fuentes consultadas
El Correo Español – El Pueblo Vasco, 16 de septiembre de 1959, pág. 10. Artículo: «En Bermeo, hoy: Campeonato de España de Trainerillas».
1969-01-14
| «En Ciérvana ya están preparando una trainera para el año próximo»
El 14 de enero de 1969, El Correo Español – El Pueblo Vasco publicó un entrañable reportaje dedicado a las viejas glorias del remo vizcaíno, antiguos bogadores que se reunieron para celebrar una cena y recordar sus años de competición.
Los veteranos vuelven a desafiar a los jóvenes
La reunión conmemoraba una regata benéfica en la que aquellos veteranos habían derrotado a una tripulación de jóvenes.
Animados por el buen ambiente, lanzaron un nuevo reto:
«Estamos dispuestos a competir otra vez con una tripulación de jóvenes. Y ahora sin ninguna ventaja.»
La noticia transmite un ambiente de amistad, compañerismo y orgullo por una generación que había escrito algunas de las páginas más importantes del remo vizcaíno.
Un viaje a los orígenes del remo
Durante la conversación, Antonio Pérez “Soperón”, uno de los grandes protagonistas del reportaje, recordó cómo nacieron las regatas.
Explicó que las traineras eran, ante todo, embarcaciones de pesca y que, una vez llenas de sardina, las tripulaciones competían entre sí para llegar antes al puerto y vender el pescado al mejor precio.
También recordó que:
En 1921 se estableció un récord sobre las tres millas y media de 27 minutos, 39 segundos y 8 décimas, que seguía imbatido en aquel momento.
Antiguamente apenas se disputaban tres regatas de traineras al año: Portugalete, El Abra y San Sebastián.
Los premios eran muy modestos y se competía, sobre todo, por el orgullo de representar al pueblo.
Un detalle que emociona
Cuando la conversación giró hacia el futuro del remo, uno de los veteranos pronunció una frase que hoy adquiere un enorme significado:
«En Ciérvana ya están preparando una trainera para el año próximo.»
Aunque el periódico no desarrolla más la información, esa sencilla referencia demuestra que a comienzos de 1969 ya existía en Ciérvana la ilusión de recuperar una trainera propia, varios años antes del resurgir definitivo que marcaría la historia del club.
Comentario histórico
Hay noticias cuyo verdadero valor no está en los grandes titulares, sino en una sola frase.
La referencia a que «en Ciérvana ya están preparando una trainera para el año próximo» constituye uno de los testimonios periodísticos más tempranos que hemos localizado sobre la voluntad de recuperar la trainera del pueblo. Es una pequeña ventana abierta a un momento de ilusión y esperanza, cuando el proyecto apenas comenzaba a tomar forma.
Al mismo tiempo, el reportaje conserva la memoria de quienes vivieron el remo tradicional desde sus orígenes, recordando una época en la que las traineras eran herramientas de trabajo y las regatas nacían del esfuerzo diario de los pescadores.
Fuentes consultadas
El Correo Español – El Pueblo Vasco, 14 de enero de 1969, pág. 5. Reportaje: «Las “viejas glorias” del remo desafían a los jóvenes».
Nota del investigador
Este es, probablemente, uno de los documentos más valiosos encontrados hasta ahora para comprender el renacimiento del remo en Ciérvana. Más allá de los recuerdos de los veteranos, el artículo recoge una afirmación de enorme trascendencia histórica: «En Ciérvana ya están preparando una trainera para el año próximo.» Aunque el periódico no ofrece más detalles, esta breve frase demuestra que ya en enero de 1969 existía un proyecto para devolver una trainera al municipio. Unido a los documentos posteriores que has recopilado, este recorte permite seguir casi paso a paso el proceso de recuperación del remo galipo.
1969-08-12
| Ciérvana vuelve a lo más alto: campeona de Vizcaya tras diecinueve años de ausencia
El 12 de agosto de 1969, El Correo Español – El Pueblo Vasco dedicó su portada a uno de los acontecimientos más esperados por la afición galipa: Ciérvana se proclamaba campeona de Vizcaya de traineras, poniendo fin a diecinueve años de ausencia en las grandes competiciones del remo vizcaíno.
Un regreso lleno de ilusión
La regata se disputó en la ría de Portugalete, aprovechando la pleamar de primera hora de la tarde. A pesar del horario, el ambiente fue extraordinario y cientos de aficionados siguieron la competición desde ambas márgenes.
El periódico destaca especialmente la presencia de numerosos seguidores llegados desde Ciérvana, que acudieron con pancartas, embarcaciones engalanadas, pañuelos oscuros al cuello y canciones de ánimo, convencidos de que su trainera podía volver a escribir una página brillante en la historia del club.
Cuatro traineras en busca del título
El Campeonato de Vizcaya reunió a cuatro embarcaciones:
Ciérvana
Portugalete
Kaiku
Luchana
La distancia fue de tres millas, con cuatro largos y tres ciabogas. Desde los primeros metros quedó claro que la lucha por el campeonato estaría entre Ciérvana y Portugalete, mientras que Kaiku y Luchana fueron cediendo terreno conforme avanzaba la regata.
Una regata muy igualada
Las dos traineras de cabeza mantuvieron un intenso duelo.
En la primera ciaboga llegaron prácticamente igualadas, aunque Portugalete obtuvo una ligera ventaja gracias a su mayor experiencia en la ría.
Sin embargo, Ciérvana recuperó terreno en el largo hacia Santurce y consiguió entrar primero en la segunda ciaboga, consolidando poco a poco una ventaja que ya resultaría definitiva.
En la tercera y última ciaboga, la victoria comenzaba a vislumbrarse claramente para los galipos.
La emoción de la llegada
La entrada en meta fue descrita por el periodista como apoteósica.
Las embarcaciones hicieron sonar sus sirenas mientras los aficionados de Ciérvana cantaban y celebraban el triunfo. Los remeros levantaron los remos en señal de victoria y recibieron las felicitaciones de las demás tripulaciones participantes.
El diario resume el momento con una frase que refleja perfectamente el significado de aquella jornada:
«Ciérvana ha vuelto al remo después de 19 años de ausencia. Y ha vuelto con fuerza.»
Clasificación final
Los tiempos oficiales publicados por el periódico fueron:
Ciérvana (patrón Félix Brazaola) — 22’ 31” 4
Portugalete (patrón Felipe Arzaola) — 22’ 43” 4
Kaiku (patrón Enrique Tejedor) — 25’ 28” 4
Luchana (patrón Ángel Fano) — 25’ 56”
Gracias a este triunfo, Ciérvana obtuvo el derecho a representar a Vizcaya en la Copa del Generalísimo, que se celebraría pocos días después en La Coruña.
Comentario histórico
La victoria de 1969 marcó el renacimiento del remo en Ciérvana. Después de casi dos décadas alejada de las grandes competiciones, la trainera regresaba proclamándose campeona de Vizcaya y recuperando el protagonismo que había tenido en otras épocas.
La crónica transmite muy bien la emoción de aquel día. No solo venció una embarcación: volvió a ilusionarse todo un pueblo, que acudió en masa a Portugalete para acompañar a sus remeros y celebrar un triunfo largamente esperado.
Nota del investigador
Este artículo constituye uno de los documentos fundamentales de la historia moderna de la trainera de Ciérvana. Además del relato deportivo, conserva detalles de enorme valor etnográfico: la presencia de los aficionados llegados desde el puerto con pancartas, las canciones, los pañuelos al cuello, las sirenas de las embarcaciones y el gesto de los remeros levantando los remos al cruzar la meta. Son pequeñas escenas que ayudan a reconstruir el ambiente vivido aquel 12 de agosto de 1969, cuando Ciérvana volvió a ocupar un lugar destacado en el remo vizcaíno tras diecinueve años de ausencia.
1969-09-26
| Ciérvana, Portugalete y Kaiku plantan cara por el futuro del remo vizcaíno
El 26 de septiembre de 1969, El Correo Español – El Pueblo Vasco abría su sección deportiva con un llamativo titular:
«El escándalo acecha al remo vizcaíno».
La noticia relataba la decisión adoptada por los clubes Ciérvana, Portugalete y Kaiku, que anunciaban su intención de no participar en el IV Gran Premio Nervión si no se atendían una serie de reivindicaciones económicas destinadas, según defendían, a proteger el remo vizcaíno.
Una protesta conjunta
Los tres clubes firmaron un escrito en el que denunciaban la escasez de competiciones existentes en Vizcaya y el perjuicio que, a su juicio, suponía la presencia de varias traineras guipuzcoanas subvencionadas, mientras las embarcaciones vizcaínas soportaban prácticamente en solitario el esfuerzo económico de toda la temporada.
Solicitaban una compensación de 40.000 pesetas para cada una de las tres traineras vizcaínas y manifestaban que, si no se aceptaban esas condiciones, renunciarían a participar en la regata.
La organización rechazó la propuesta, aumentando la tensión en las horas previas a la competición.
El objetivo: defender el remo de Vizcaya
Más allá del aspecto económico, el documento deja claro cuál era la preocupación de los clubes.
El dinero, argumentaban, debía servir para estimular a las tripulaciones locales, que llevaban entrenando desde febrero con grandes sacrificios, favoreciendo así el crecimiento del remo vizcaíno.
Un reconocimiento a Ciérvana
En la misma página aparece otra noticia que hoy tiene un enorme valor histórico.
Se anunciaba la celebración de una regata de traineras en el embalse de Entrepeñas, en Guadalajara, una iniciativa impulsada por un grupo de bilbaínos residentes en Madrid.
Al hablar de las posibles participantes, el organizador afirmaba:
«Podría acudir Ciérvana, que tan buen papel está haciendo en este su primer año de reaparición.»
Se trata de un reconocimiento muy significativo, ya que confirma que el regreso de la trainera ciervanata estaba siendo seguido con interés incluso fuera del País Vasco.
Comentario histórico
Este documento refleja una realidad que a veces queda oculta tras los resultados deportivos: la supervivencia del remo dependía también del esfuerzo económico de los clubes.
La decisión conjunta de Ciérvana, Portugalete y Kaiku demuestra que las principales traineras vizcaínas compartían una preocupación común por el futuro de este deporte y reclamaban mejores condiciones para seguir compitiendo.
Igualmente importante es la referencia a Ciérvana en la noticia sobre el «Mar de Castilla». Apenas unos meses después de su regreso a la competición, el club ya era citado como un ejemplo de la recuperación del remo vizcaíno, lo que evidencia el impacto que tuvo su reaparición en el panorama remero de la época.
Fuentes consultadas
El Correo Español – El Pueblo Vasco, 26 de septiembre de 1969, pág. 33. Artículos de Juan J. Alonso: «El escándalo acecha al remo vizcaíno» y «Habrá regatas de traineras en el “Mar de Castilla”».
Nota del investigador: Este documento tiene un doble valor histórico. Por un lado, recoge la defensa conjunta que realizaron Ciérvana, Portugalete y Kaiku en favor del remo vizcaíno. Por otro, confirma que, en 1969, la reciente reaparición de la trainera de Ciérvana ya era considerada un éxito por la prensa especializada, hasta el punto de ser propuesta como participante en la primera regata de traineras que iba a celebrarse fuera del litoral cantábrico, en el embalse de Entrepeñas (Guadalajara).
1969-09-28
| Ciérvana participa en el Gran Premio Nervión tras un acuerdo de última hora
La edición del IV Gran Premio Nervión, disputada en aguas de Portugalete el 27 de septiembre de 1969, estuvo a punto de comenzar sin representación vizcaína.
Apenas tres horas antes de la salida, los clubes San Román de Ciérvana, Portugalete y Kaiku, que habían anunciado su ausencia por un desacuerdo económico con la organización, aceptaron finalmente competir tras una reunión de urgencia celebrada en el Ayuntamiento de Portugalete.
Un conflicto resuelto a última hora
La disputa giraba en torno a las 40.000 pesetas de subvención que reclamaban los clubes vizcaínos, además de los premios establecidos para la competición.
En la reunión participaron representantes de:
San Román de Ciérvana.
Portugalete.
Kaiku.
La Mancomunidad de Ayuntamientos de las Márgenes del Nervión, organizadora del Gran Premio.
La Federación Vizcaína de Remo.
Finalmente se alcanzó un acuerdo por el que las posibles compensaciones económicas quedarían pendientes de resolución, permitiendo así que las tres traineras tomaran la salida.
El propio periódico resumía aquel desenlace con una frase muy expresiva:
«El escándalo llegó con ellos y se fue con el regreso de estos hijos pródigos del remo vizcaíno.»
Superioridad de guipuzcoanos y cántabros
Una vez solucionado el conflicto comenzó la competición.
La primera jornada confirmó el gran momento de las traineras guipuzcoanas y cántabras. Lasarte-Michelín, vigente campeón de España, se adjudicó la victoria, seguido de Pasajes de San Juan, Pedreña y Fuenterrabía.
La clasificación fue:
Lasarte-Michelín (Guipúzcoa) — 21:18 2/5
Pasajes de San Juan (Guipúzcoa) — 21:21 1/5
Pedreña (Santander) — 21:28 3/5
Fuenterrabía (Guipúzcoa) — 21:30 3/5
Astillero (Santander) — 21:42 4/5
Portugalete (Vizcaya) — 22:20 4/5
Ciérvana (Vizcaya) — 22:41
Kaiku (Vizcaya) — 22:55 3/5
Ciérvana compite con orgullo
Aunque el cronista reconoce la superioridad mostrada por las embarcaciones guipuzcoanas y cántabras, dedica unas palabras de reconocimiento a los tres clubes vizcaínos.
Afirma que Portugalete, Ciérvana y Kaiku participaron en condiciones difíciles, pero lo hicieron con «encomiable pundonor deportivo», sin dejar de luchar en ningún momento pese a la diferencia existente con sus rivales.
En la primera tanda, Pedreña, Kaiku, Ciérvana y Fuenterrabía ofrecieron una regata muy disputada. Los ciervanatos lograron imponerse a Kaiku dentro del duelo vizcaíno, aunque quedaron por detrás de Pedreña y Fuenterrabía en la clasificación general.
Una declaración oficial
El periódico reproduce íntegramente la nota firmada tras la reunión celebrada en el Ayuntamiento de Portugalete, en la que los clubes vizcaínos confirmaban su participación y dejaban las subvenciones «a criterio de la Federación Vizcaína de Remo y de la Mancomunidad de Ayuntamientos».
Este documento constituye hoy una fuente histórica de primer orden para comprender las tensiones económicas que afectaban al remo de finales de los años sesenta.
Comentario histórico
Este artículo resulta especialmente valioso porque muestra una realidad que rara vez aparece en las crónicas deportivas: las dificultades económicas de los clubes.
La participación de San Román de Ciérvana estuvo en duda hasta pocas horas antes del inicio de la regata. Sin embargo, una vez alcanzado el acuerdo, los remeros decidieron competir y defender los colores de su club con total dignidad.
Aunque la clasificación no fue favorable a los representantes vizcaínos, la noticia demuestra que Ciérvana seguía presente en las grandes competiciones del Cantábrico y que continuaba formando parte del grupo de clubes con mayor tradición remera.
Además, este episodio refleja cómo el remo no solo se escribía con victorias y derrotas, sino también con negociaciones, sacrificios económicos y el esfuerzo constante de unas sociedades deportivas empeñadas en mantener viva una de las señas de identidad de la costa vasca.
Fuentes consultadas
El Correo Español – El Pueblo Vasco, 28 de septiembre de 1969, pág. 45. Artículo: «IV Gran Premio Nervión: Lasarte ganó en la primera prueba».


