El apellido Urtusaustegi en Muskiz
- akalsuelme
- hace 4 días
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A finales del siglo XVIII, cuando Bizkaia todavía vivía al ritmo de las campanas, del campo, de los ferrones y de los caminos que unían los pequeños núcleos de población, un apellido comenzó a echar raíces firmes en Muskiz. Ese tronco primero, ese punto de partida, fue el matrimonio formado por Xerónimo Urtusaustegui Larco y María Victoria Mazón Azegutti, casados en 1780 en el entorno de San Juan Bautista de Somorrostro, corazón histórico de lo que hoy conocemos como Muskiz.
Aquel enlace no fue solo una boda. Fue, sin saberlo, el nacimiento de un árbol genealógico que, con el paso de las décadas, iría extendiendo sus ramas por muchos pueblos de la zona: Muskiz, Las Carreras, Zierbena, Gallarta y Portugalete. Un árbol que comenzó siendo un solo tronco, dos nombres unidos, y que pronto empezó a dar sus primeros brotes: los hijos.
Durante los últimos años del siglo XVIII y los primeros del XIX nacieron varios hijos e hijas del matrimonio Urtusaustegui–Mazón. Ellos fueron las primeras ramas. Crecieron en una Bizkaia dura, de trabajo constante, de vida sencilla, donde cada generación heredaba no solo apellidos, sino oficios, costumbres, formas de hablar y de vivir. Aquellos hijos se casaron, formaron nuevas casas, y el apellido siguió avanzando, de parroquia en parroquia, como una savia que no se detiene.
Luego llegaron los nietos, ya en pleno siglo XIX. Aquí el árbol empezó a ensancharse de verdad. Los Urtusaustegui se mezclaron con otros apellidos del entorno: Garay, Ornes, Abad, Gorosabe, Villanueva y Campo. Cada matrimonio añadía una nueva rama, cada nacimiento una hoja nueva. La familia ya no cabía en una sola casa, ni en una sola calle, ni siquiera en un solo pueblo.
Y más tarde llegaron los biznietos, una generación numerosísima. Es aquí donde el árbol se convierte en bosque. Donde es imposible seguir el rastro sin detenerse, sin observar, sin leer con calma cada nombre y cada fecha. Muchos nacieron en Somorrostro, otros en Las Carreras, otros en Zierbena, otros en Gallarta, Portugalete, Sestao… El apellido Urtusaustegui seguía presente, pero empezaba ya ese fenómeno tan humano: a veces pasaba a segundo lugar, a veces al tercero, a veces al cuarto.
Finalmente llegaron los tataranietos, ya en la segunda mitad del siglo XIX. Y es entonces cuando ocurre algo muy especial: el apellido, que al principio era tronco, empieza en muchos casos a quedar lejos en el orden de los nombres. Ocurre algo que puede parecer que lo debilita, pero en realidad lo engrandece. Porque aunque ya no siempre figure en primer lugar, vive dentro de cada uno de ellos.
Hoy, más de dos siglos después, puede haber personas en Muskiz, en la zona de las Encartaciones, en la margen izquierda e incluso más lejos, que lleven como octavo apellido aquel Urtusaustegui inicial… y sin embargo, ese octavo apellido los une directamente con aquel matrimonio de 1780. Con aquella casa, con aquella vida, con aquella forma de entender el mundo.
Este pequeño relato no busca glorificar nada, ni convertir un apellido en monumento. Busca algo mucho más sencillo y más profundo: recordar que todos venimos de un tronco, que todos somos hojas de un árbol que empezó a crecer sin saber cuántas generaciones cobijaría bajo su sombra.
Tal vez alguien que lea estas líneas descubra que aquel Urtusaustegui fue su bisabuelo, su tatarabuelo, o incluso un nombre que escuchó sin saber de dónde venía. Tal vez alguien encuentre aquí una parte de su propia historia. Porque los apellidos no solo se heredan: también se recuerdan.
Escrito de muchas formas inimaginables, tanto comenzando por Urtu…, Ustu…, Urtun…
Curiosamente, el apellido aparece con mayor frecuencia como Urtusaustegui en sus orígenes documentales en los registros sacramentales del pueblo de Gordexola. Por el momento, no me ha sido posible seguir la línea anterior de Xerónimo Urtusaustegui Larco, primer representante del apellido documentado en Muskiz, ya que faltan datos que permitan conocer con certeza quiénes fueron sus padres.

Si deseáis consultar el árbol genealógico completo de la familia Urtusaustegui hasta el año 1900, así como el listado de descendientes documentados hasta la generación de los tataranietos, podéis descargar ambos documentos a continuación.
Estos archivos recogen la información genealógica recopilada hasta el momento y constituyen una herramienta complementaria para quienes deseen profundizar en la historia de este apellido en Muskiz y su entorno.
Nota sobre la transcripción de los apellidos
En este trabajo se ha respetado la grafía original utilizada en cada documento histórico. Por ello, el lector encontrará distintas formas de escribir el apellido, tales como Urtusaustegui, Urtusuastegui, Ustusaustegui, Urtunsastegui y otras variantes similares.
Estas diferencias no responden a errores de transcripción, sino a la forma en que los escribientes, sacerdotes y funcionarios de cada época consignaron los nombres en los registros sacramentales y demás documentos consultados. Siempre que ha sido posible, se ha mantenido la escritura original como parte del valor histórico y documental de la investigación.
Documentación genealógica complementaria
Los siguientes documentos permiten ampliar la información contenida en este artículo mediante una representación gráfica de la descendencia directa y un informe de parentesco documentado hasta el año 1900.
Descendientes directos de Xerónimo Urtusaustigui Larco (hasta tataranietos)
Informe de parentesco y descendencia de Xerónimo Urtusaustigui Larco (hijos, nietos, bisnietos y tataranietos documentados hasta 1900)


