El apellido Mentxaka en Zierbena
- akalsuelme
- hace 14 horas
- 3 min de lectura
Era el año 1728, a finales del otoño, cuando Jerónimo Menchaqua Pucheta, vecino del barrio de San Julián de Musques, contrajo matrimonio con Manuela San Martín Larrea, natural de Zierbena.
He escrito deliberadamente Menchaqua, ya que así quedó recogido el apellido en el registro matrimonial. El escribiente anotó la pronunciación que escuchó en aquel momento, dejándonos una de las muchas variantes históricas de un apellido que hoy conocemos como Menchaca o Mentxaka.
Pero Jerónimo no fue el único en abrir camino.
Su hermano, Ynocencio Jerónimo Menchaqua Pucheta, también se estableció en Zierbena. Contrajo matrimonio en primeras nupcias hacia 1729 con María Puerto Valle y, tras enviudar, volvió a casarse en 1739 con María Martina Aparizio Pérez, ambas naturales de Zierbena.
De este modo, el apellido Mentxaka quedó definitivamente introducido en el pueblo durante las primeras décadas del siglo XVIII.
Un apellido que quedó entretejido en muchas familias
Con el paso de las generaciones, el apellido fue integrándose en numerosos linajes locales.
Como ocurrió con muchos otros apellidos antiguos, acabó ocupando posiciones de segundo o tercer apellido al imponerse otras líneas familiares. Hacia comienzos del siglo XIX ya había quedado relegado en muchos casos, pasando a formar parte de la inmensa madeja de los árboles genealógicos.
Durante el siglo XVIII y los primeros años del XIX aparecen numerosas combinaciones familiares relacionadas con los Mentxaka:
Menchaca–San Martín, Menchaca–Azebal, Menchaca–Puerto, Menchaca–España.
Y también como segundo apellido en familias como:
Larrea, Osma, Azebal, Puerto, Mendiola, Casares, Cuesta y Bañales.
Fueron estas uniones las que dieron continuidad al apellido dentro de la comunidad de Zierbena.
El origen de la rama llegada a Zierbena
Aquellos dos hermanos procedían de la familia Menchaca–Medrano, asentada entre San Pedro de Las Carreras y las marismas próximas a San Julián de Musques.
La conexión con generaciones anteriores nos lleva todavía más atrás.
El Menchaca que enlazó con Ángela Medrano Memerea procedía de Gatika, cerca de Mungia. Se llamaba Juan Menchaca Arechabaleta.
Su padre, Gonçalo Menchaca, había contraído matrimonio en Sopelana con Mari San Joan Areçhabaleta en el año 1628.

Si seguimos avanzando hacia atrás en el tiempo, los registros del siglo XVI sitúan a los Menchaca principalmente en la zona de Gatika, donde aparecen nombres como Sancho de Menchaca y Sancho de Çurbano de Menchaca, padre de Gonçalo.
Un camino que se pierde en la distancia
Cuanto más antigua se vuelve la búsqueda, más opaco se vuelve el camino. Pero también más emocionante.
Los documentos se vuelven escasos, los nombres aparecen aislados y los silencios aumentan.
Sin embargo, precisamente ahí reside parte del encanto de la investigación genealógica.
Resulta inevitable imaginar aquellos paisajes recorridos por generaciones de la familia: los caminos que unían Gatika, Sopelana, el Valle de Somorrostro y finalmente Zierbena.
Montes, senderos, ferrerías, marismas y pequeñas aldeas fueron contemplando el paso de quienes llevaron el apellido Mentxaka hasta encontrar un nuevo hogar junto al mar.
Y es gracias a esos rastros dispersos conservados en los archivos como hoy podemos reconstruir, aunque sea parcialmente, la historia de un apellido que terminó formando parte de la memoria familiar de Zierbena.
Los siguientes documentos permiten ampliar la información contenida en este artículo mediante una representación gráfica de la descendencia y un informe de parentesco documentado de las ramas del apellido Mentxaka establecidas en Zierbena desde su llegada al Valle de Somorrostro.
• Gráfica genealógica de las ramas Mentxaka de Zierbena.
• Informe de parentesco y descendencia documentada hasta 1900.


